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Hong Kong - China

Jimmy Lai: "La Ley de Seguridad Nacional es la sentencia de muerte de Hong Kong"

El magnate de la prensa Jimmy Lai posa delante de la edición del día del célebre Apple Daily, portavoz de los pro-democracia en Hong Kong. 1/7/2020
El magnate de la prensa Jimmy Lai posa delante de la edición del día del célebre Apple Daily, portavoz de los pro-democracia en Hong Kong. 1/7/2020 AP Photo/Vincent Yu
Texto por: RFI
3 min

Jimmy Lai (71) dirigió durante tres décadas un grupo de prensa de Hong Kong abiertamente anticomunista, Next Digital, propietario del famoso Apple Daily, el diario vocero del campo pro-democracia. Hace un año, en Washington, el magnate le pidió a la Casa Blanca que apoyara el movimiento de oposición. Hoy, RFI lo entrevistó en su residencia en la ex colonia británica, donde se encuentra en libertad bajo fianza sin que se le permita salir del territorio controlado por China.

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De nuestra corresponsal en Hong Kong, Florence de Changy

RFI: ¿Podemos empezar preguntándole su opinión sobre la nueva ley de seguridad nacional?

Jimmy Lai: "Creo que la Ley de Seguridad Nacional es una sentencia de muerte de Hong Kong. Es más draconiana que lo que anticipaban las predicciones más pesimistas y reemplaza a nuestra mini-constitución. Significa que destruye nuestro estado de derecho y nuestras libertades. Sin el imperio de la ley, la comunidad de negocios aquí ya no estará protegida por la justicia."

Pero Pekín no tiene en realidad ninguna buena razón para destruir este centro financiero...

"No tienen una buena razón para destruirlo, pero la razón por la que lo van a hacer de todos modos es muy simple: el centro financiero necesita confianza mutua y sin el imperio de la ley no hay confianza mutua. Por supuesto que la comunidad de negocios gana mucho dinero aquí y no quieren dejar un lugar donde ganan dinero. Pero lo que está sucediendo ahora es diferente. Entienden la gravedad de la situación y ven la forma draconiana con la que el Partido Comunista Chino actúa para controlar este lugar. Todo el mundo lo entiende: Beijing ya no está bromeando."

¿Qué efecto ha tenido la ley en los jóvenes y en la oposición?

"Los niños están muy asustados. No puedes culparlos. Tienen toda la vida por delante. Incluso algunos líderes se han ido, otros están pensando en ello y otros, aunque se queden, se están distanciando del movimiento. Dicen: 'Ya está, ya basta'. No voy a correr más riesgos. No puedes culparlos. Nadie puede pedirle a nadie que sea un mártir. Así que el movimiento pro-democracia se debilitará. Y los que se quedan tienen la misión de preservar la integridad del movimiento y ser la columna vertebral de nuestra conciencia social. La realidad es que perseveramos porque sabemos que estamos en el lado correcto de la historia y hacemos lo correcto. Y aunque hoy fracasemos, los que vengan después de nosotros un día ganarán. Es la única esperanza que tenemos."

¿Usted mismo se arriesga mucho en su postura sobre Pekín?

"Antes de la Ley de Seguridad Nacional, trataron de asustarme diciéndome que me condenarían a cadena perpetua en China o que me fusilarían. Me dijeron todo tipo de cosas para asustarme. Por supuesto que serían muy felices si me fuera. Pero si me voy, me avergonzaré, mi periódico perderá su credibilidad y pondré en peligro la solidaridad del movimiento pro-democracia. No puedo irme. Los he aburrido durante treinta años. Soy uno de los que más luchó contra ellos y ¿me voy a ir el día en que llega la verdadera batalla? Qué cobarde sería.... No, no puedo hacer eso."

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