COVID-19

India se reconfina parcialmente mientras llega la ayuda internacional

Una residente de Jammu, que perdió a un familiar a causa de la Covid-19, reacciona al salir de un crematorio, el 25 de abril de 2021.
Una residente de Jammu, que perdió a un familiar a causa de la Covid-19, reacciona al salir de un crematorio, el 25 de abril de 2021. AP - Channi Anand

La segunda ola de Covid-19 sigue azotando India. Este 27 de abril, el país registró más de 300.000 nuevos casos por sexto día consecutivo. Esto representa más de dos millones de casos en una semana, es decir la mitad de las infecciones en el mundo. El gobierno de Narendra Modi, en apuros, tuvo que pedir ayuda internacional, cuyos primeros envíos han llegado.

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Con nuestro corresponsal en Nueva Delhi, Sébastien Farcis, y nuestro corresponsal en Bangalore, Côme Bastin.

El llamado ha sido escuchado. El mundo entero está apoyando a India en esta crisis enviándole lo que más necesita: unidades de producción de oxígeno. Este lunes, 318 concentradores de oxígeno donados por el gobierno estadounidense llegaron en avión.

Cooperación internacional

Reino Unido también ha enviado más de 600 piezas de equipo médico. Los primeros envíos fueron descargados el martes en el aeropuerto de Nueva Delhi. En las cajas había, entre otras cosas, 100 ventiladores y 95 concentradores de oxígeno. Esta semana, un total de casi 500 concentradores de oxígeno y 140 respiradores serán enviados por los británicos a India. "¡Gran ejemplo de cooperación internacional!", tuiteó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores indio.

La Unión Europea ha prometido "ayuda". Francia enviará a finales de esta semana ocho unidades de producción de oxígeno, cada una de las cuales podrá suministrar 250 camas, así como contenedores de oxígeno líquido, que tanta falta hacen estos días. Según fuentes diplomáticas, se espera que Berlín entregue a India una planta de oxígeno de su ejército "lo antes posible". La Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud también van a enviar oxígeno.

Todo esto se parece a una respuesta a las catástrofes naturales, pero es diferente. La crisis es estructural: debido a la escasa inversión en salud, el país está mal preparado para una crisis sanitaria de esta magnitud.

Humo macabro

Desde hace una semana, los crematorios funcionan las 24 horas del día, pero no es suficiente. Algunos tienen que hacer hogueras en aparcamientos o parques adyacentes. El humo macabro se extiende poco a poco por la capital.

Las cifras oficiales hablan de menos de 3.000 muertes al día, lo que según los analistas de datos es muy inferior a la realidad. El número de víctimas de Covid-19 incineradas sería, según las ciudades, entre 4 y 100 veces superior a los datos oficiales.

Después de Nueva Delhi y Bombay, los contagios se extienden

Bombay fue la primera ciudad afectada y su región la primera en imponer un confinamiento, hace dos semanas. Hoy en día, el número de casos diarios empieza a estabilizarse, pero no es aún el caso de Nueva Delhi, que lleva una semana confinada, y donde una tercera parte de los test son positivos.

En otros lugares, los contagios también se disparan. El estado de Uttar Pradesh, con una población de 200 millones de habitantes, tiene una infraestructura sanitaria deficiente. Dado que los mejores hospitales de Nueva Delhi colapsaron, preocupa lo que pueda pasar en estas regiones. 

Modi quiere evitar el confinamiento nacional

El primer ministro Narendra Modi no quiere imponer un confinamiento general, para no empeorar la situación de los trabajadores más pobres como el año pasado. También sería una decisión muy impopular. 

Los estados tienen pues poder de decisión, pero dudan mucho. Algunos imponen restricciones ocasionales, como toques de queda nocturnos y de fin de semana. Pero otros van más allá: después de Nueva Delhi y Bombay, Karnataka, una región de Bangalore, ha decidido confinar a su población durante dos semanas.

El caso de Karnataka

Durante mucho tiempo, Bookanakere Siddalingappa Yediyurappa prefirió apelar a la responsabilidad del pueblo. Pero tras reconocer que la pandemia estaba fuera de control, el ministro en jefe de Karnataka tuvo que enfrentarse a lo inevitable.

Karnataka es el octavo estado más poblado de la India, con 65 millones de habitantes, y el tercero en términos de contagios. El lunes se detectaron casi 30.000 nuevos contagios. Los hospitales están desbordados, especialmente en la capital, Bangalore.

"Aun cuando la gente ve la situación catastrófica, no es precavida. Escupen en el suelo, caminan sin mascarillas, las tiendas permanecen abiertas. El problema con el confinamiento es que los jornaleros no tienen comida ni medios de vida. Prefieren morir antes que ser confinados", explica un habitante.

"Al igual que durante el primer confinamiento, vemos que los trabajadores migrantes regresan a sus ciudades de origen en el norte de India. Hay mucha estigmatización debido al virus. Los más pobres tienen miedo incluso de hacerse el test", dice otro.

Karnataka se convierte así en el primer estado gobernado por los nacionalistas hindúes del partido de Narendra Modi, el Bharatiya Janata Party (BJP), en apostar por un confinamiento total. No hace mucho tiempo, el ministro en jefe del estado de Uttarakhand sentenciaba que el agua del río Ganges protegía contra el virus. El de Uttar Pradesh dijo el fin de semana que en ningún hospital faltaba oxígeno.

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