Detenido por presunta estafa el dueño de las clínicas Vitaldent

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Madrid (AFP)

El empresario uruguayo Ernesto Colman, dueño de la red de clínicas dentales Vitaldent, fue detenido este martes junto con una decena de personas en la Comunidad de Madrid por presuntos delitos fiscales y de estafa, informaron fuentes de la investigación.

La Fiscalía Anticorrupción sospecha que Colman cobraba en efectivo a sus franquiciados por el derecho a usar la marca Vitaldent, creando una contabilidad oculta destinada a evitar al fisco.

Parte del dinero procedente de este canon podría haber ido a parar a paraísos fiscales. La fiscalía le considera presunto responsable de los delitos de blanqueo de capitales, falsedad, estafa y delitos contra la hacienda pública.

Según los investigadores, Colman estaría en lo alto de una organización piramidal de recaudadores, que presuntamente colaboraron en dar opacidad a la empresa y ayudaron a blanquear el dinero obtenido de los franquiciados. La investigación sobre Vitaldent partió de las denuncias de algunos franquiciados por esas prácticas.

En el marco de la operación, ordenada por un juzgado de Majadahonda, al noroeste de Madrid, los agentes han llevado a cabo varios registros, incluido uno en la sede central de Vitaldent de la cercana localidad de Las Rozas.

Colman, que se instaló en España a finales de los años 80, inició su trabajo con una clínica dental en Madrid en 1991, que luego expandió por medio de un sistema de franquicias.

Fue una idea innovadora, basada en ofrecer tratamientos dentales a precios asequibles y que en 2006 llevó a la revista Time a publicar un artículo sobre esta red odontológica, apodando a Colman 'el McDentist'.

Según la web de la compañía, Vitaldent cuenta actualmente con 450 centros, la mayoría en España, y ha tratado a más de siete millones de pacientes. Colman ha llegado a formar parte de las listas de las principales fortunas de España, con un patrimonio de 550 millones a 600 millones de euros.

La operación policial no ha conllevado el cierre de ninguna clínica. La redada se produjo días después de la detención del empresario Cristóbal López, dueño de la cadena de nueve clínicas dentales Funnydent, que cerraron de forma inesperada dejando a cientos de pacientes con tratamientos inacabados.