Un alto dirigente del EI "probablemente" muerto en un ataque de EEUU en Libia

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Washington (AFP)

Un alto responsable del grupo Estado Islámico, vinculado a dos grandes ataques yihadistas en Túnez en 2015, "probablemente" murió por un bombardeo aéreo de Estados Unidos sobre un campo de entrenamiento en Libia, informó este viernes un funcionario estadounidense de Defensa.

"Estados Unidos realizó un ataque aéreo temprano esta mañana contra un campo de entrenamiento del EI cerca de Sabratha, Libia, que probablemente mató al responsable del EI, Noureddine Chouchane", dijo el funcionario.

Se cree que Chouchane estuvo detrás de los dos ataques reivindicados por el grupo Estado Islámico: el primero, en marzo, contra el museo Nacional Bardo, que dejó un saldo de 21 turistas y un policía muertos.

El segundo ataque, en julio, se desarrolló en un complejo hotelero cerca de la ciudad de Sousse, en el que murieron 38 turistas, 30 de ellos británicos.

Por su lado, unos funcionarios libios informaron este viernes de que un ataque sorpresa se saldó con el fallecimiento de más de 40 personas en una casa en Sabratha, a 70 kilómetros al oeste de Trípoli, pero el funcionario estadounidense, que informó bajo condición de anonimato, no confirmó ese número.

"El ataque fue muy preciso, alcanzó sólo la casa", afirmó un responsable del Gobierno paralelo instalado en Trípoli. Libia cuenta con dos Gobiernos y Parlamentos, uno reconocido por la comunidad internacional en Tobruk y el otro, en la capital.

El edificio tenía dos plantas y es probable que en el momento del ataque se estuviera celebrando una reunión de presuntos miembros del EI, informó un integrante del consejo militar de Sabrata que pidió conservar el anonimato.

La ciudad de Sabrata está controlada por la coalición de milicias de Fajr Libya que se apoderó en agosto de 2014 de Trípoli y de otras regiones, obligando a las autoridades reconocidas por la comunidad internacional a exiliarse en el este del país.

El EI se ha arraigado en Libia aprovechando el caos en el que está sumido el país desde que una revuelta expulsó del poder, en 2011, al dictador Muamar Gadafi.

La coalición liderada por Estados Unidos que ha estado bombardeando objetivos del grupo Estado Islámico en Irak y Siria durante los últimos 18 meses, reforzó su ofensiva para extender sus operaciones más allá de esos dos países.

Mientras la campaña ha tenido cierto éxito en Irak y Siria, los yihadistas del grupo Estado Islámico han extendido su presencia en Libia y establecido una fortaleza en la ciudad de la costa mediterránea de Sirte.

El Pentágono estima que hay unos 5.000 combatientes del grupo Estado Islámico en Libia, muchos de los cuales proceden de la vecina Túnez.