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Uchishiba, la caída de un campeón de judo condenado por violación

3 min
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Tokio (AFP)

Doble campeón olímpico de judo y héroe nacional, el japonés Masato Uchishiba cayó en desgracia tras su condena por violación en 2013, un golpe para los aficionados de este arte, que busca enseñar el respeto al prójimo.

Medalla de oro en Atenas-2004 y en Pekín-2008, en la categoría de menos de 66 kilos (peso semiligero), Uchishiba fue detenido en 2011, acusado de violación de una de sus alumnas del equipo femenino de una universidad japonesa.

El caso suscitó entonces una viva emoción en el archipiélago y llevó a la crisis a un deporte ampliamente ensalzado por sus valores morales en las escuelas del país.

Dos años después, el judoka fue condenado a cinco años de prisión por haber violado a una adolescente tras una noche de karaoke y alcohol, cuando la chica se había dormido ebria en un hotel de Tokio.

Nacido en la prefectura meridional de Kumamoto, en 1978, Uchishiba se lanzó muy joven al aprendizaje de este arte marcial.

Estaba en cuarto año de la escuela primaria cuando se instaló en un internado de judo, donde se medía regularmente a los más mayores, que le hicieron aprender técnicas y ganar resistencia.

Adolescente, ganó campeonatos nacionales, trampolín de sus futuras hazañas olímpicas. Pero en la universidad, tuvo problemas para mantener su peso de 60 kilos, categoría en la que combatió mucho tiempo con el legendario Tadahiro Nomura, medalla de oro en Atlanta-1996, Sídney-2000 y Atenas-2004.

Y fue en la categoría de menos de 66 kilos donde pudo crecer. Tras una actuación sublime en Atenas, superó problemas de lesiones para defender su título en Pekín.

- Crisis del judo japonés -

Unos meses después de su segunda victoria olímpica, ayudó a la Universidad de Asistencia Social y de Enfermería de Kyushu (sur) a lanzar un nuevo club de judo femenino, en el que se convirtió en entrenador en 2010.

Pero su brillante carrera quedó manchada cuando la prensa informó de las acusaciones de violación y fue rápidamente cesado tras una investigación interna.

Uchishiba negó los hechos, afirmando a lo largo del proceso que la joven consintió la relación, pero el juez estimó que su testimonio "no era fiable".

El escándalo estalló en un momento difícil para el judo japonés, que siempre había sido una fuente de medallas para el país, donde nació este deporte a finales del siglo XIX.

Uchishiba había sido el primer japonés en ganar una medalla de oro en Pekín, entre todos los deportes. El judo masculino nipón solo trajo de China dos medallas de oro y no logró ningún título en Londres cuatro años después.

En 2013, año de la condena de Uchishiba, un entrenador del equipo nacional femenino había también confesado actos de violencia contra sus alumnas: sobre todo cachetes y agresiones verbales.

El caso había conducido incluso a los organizadores de la candidatura de Tokio para los Juegos de 2020 a preocuparse sobre eventuales consecuencias negativas sobre sus posibilidades de batir a Estambul y Madrid.

Esos temores se revelaron finalmente sin fundamento: Tokio albergará los Juegos de 2020, cuando espera brillar en su deporte emblemático.

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