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Netanyahu realiza la primera visita de un dirigente israelí a Hungría desde 1989

3 min
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Budapest (AFP)

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, comienza este martes una visita de dos días a Hungría, en un momento muy oportuno para su homólogo húngaro, Viktor Orbán, acusado de complicidad con el antisemitismo en su cruzada contra el millonario George Soros.

En el primer viaje de un dirigente israelí a Hungría desde la caída del comunismo, en 1989, Netanyahu se reunirá con socios complacientes en este país de Europa central dirigido por una derecha conservadora hostil a la inmigración musulmana.

República Checa, Eslovaquia y Polonia, vecinos de Hungría con cuyos primeros ministros se encontrará Netanyahu el miércoles, también son "muy proisraelíes", señaló Raphael Vago, investigador de la Universidad de Tel Aviv.

Estos cuatro países tienen unas relaciones más bien frías con las instituciones europeas, al igual que el Gobierno israelí.

Orbán y Netanyahu, que celebrarán una rueda de prensa conjunta este martes, son "gemelos, hermanos espirituales", consideró a inicios de semana la radio independiente húngara Klubradio.

Además de su simpatía por el presidente estadounidense, Donald Trump, los dos dirigentes comparten enemistad con el hombre de negocios estadounidense Georges Soros, de origen húngaro y judío.

Según sus partidarios, Soros promueve una sociedad liberal y progresista al apoyar a numerosas ONG, mientras que sus detractores lo consideran un agitador que busca desestabilizar los Gobiernos a base de grandes sumas de dinero.

Orbán lleva a cabo desde inicio de año una serie de acciones para desacreditar al millonario, acusado de "querer hacer entrar a decenas de miles de migrantes en Europa", subvencionando organizaciones de defensa de los derechos humanos.

- "Tristes recuerdos" -

La última entrega de esta cruzada fue una campaña de colocación de carteles con el rostro de George Soros por todo el país, lo que motivó el enfado de la comunidad judía húngara con el Gobierno, acusado de atizar el antisemitismo, algo que Budapest rechaza con vehemencia.

"La visita de Benjamin Netanyahu puede ayudar a Orbán, pues da crédito a las afirmaciones de que la campaña contra Soros no es antisemita", explicó a la AFP el analista político húngaro Csaba Toth.

Los dos mandatos de Orbán, en el poder desde 2010, se han visto plagados de encontronazos con la comunidad judía del país, una de las mayores de Europa con 100.000 personas.

A finales de junio, el primer ministro suscitó otra controversia al elogiar la acción tras la Primera Guerra Mundial de Miklos Horthy, un dirigente húngaro aliado de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

La oposición denuncia una estrategia para seducir a los electores del partido de extrema derecha Jobbik, principal adversario del poder.

"Ningún Gobierno hizo tanto por la lucha contra el antisemitismo en Hungría", dijo el Ejecutivo en los últimos días.

Ha habido llamamientos a la anulación de la visita de Benjamin Netanyahu, y el embajador de Israel en Budapest lamentó "los tristes recuerdos, pero también el odio y el miedo" de los mensajes contra Georges Soros.

Esta campaña no dejó impasible al poder israelí, que reprocha al millonario que financie ONG de defensa de los derechos humanos que critican la ocupación israelí de territorios palestinos.

Soros "desacredita a los Gobiernos democráticamente elegidos en Israel al financiar organizaciones que difaman contra el Estado judío y le niegan su derecho a defenderse", reaccionó Israel.

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