Hasta el 2 de agosto de 2024, siete años para organizar los Juegos de París

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París (AFP)

Entre la firma del contrato de la ciudad anfitriona, el 13 de septiembre en Lima, y la inauguración de los Juegos de la 33ª Olimpiada, el 2 de agosto de 2024, París tendrá siete años para preparar su "celebración olímpica".

La primera obra es invisible, pero compleja y llena de trampas. La gobernanza, la repartición de tareas y de influencias en el futuro Comité de Organización de los Juegos (Cojo), deberá absolutamente escapar de las luchas de poder entre el movimiento olímpico, el ayuntamiento de París, la región Ile-de-France y el Estado.

La unanimidad a la hora de pensar en Tony Estanguet como futuro presidente del Cojo no debe esconder este riesgo.

Disuelto el 30 de septiembre de 2017, el comité de candidatura deberá dar a luz al Cojo en febrero del año próximo, según las reglas del COI. "Ya percibimos la voluntad del Ayuntamiento y de la Región de recuperar el control del dosier en el intervalo", explica un próximo del comité de candidatura.

Paralelamente al Cojo se pondrá en marcha el Solideo, encargado de supervisar la entrega de las instalaciones a construir (Villa Olímpica y centro náutico) en relación con los diferentes promotores públicos.

- Trabajos en 2019 -

Presidido por la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, el Solideo estará dotado con 60 millones de euros y podría sustituir a alguno de los promotores en caso de quiebra financiera.

"Hace falta que el Cojo pueda trabajar con el espíritu libre en la organización de la fiesta olímpica, sin el problema de las construcciones a entregar", justifica Bernard Lapasset, copresidente de la candidatura parisina.

Además la estructura Herencia-París-2024 estará dedicada al legado material y societario del evento.

En el terreno, las primeras máquinas deberían comenzar a trabajar en 2019 en Ile-Saint-Denis, sede de la Villa Olímpica, para una entrega prevista cuatro o seis meses antes de los Juegos. El centro náutico, enfrente del Estadio de Francia, debería estar acabado antes, para las pruebas previas.

"Los estudios medioambientales -que duran un año- ya se han iniciado para que no se vean bloqueados por el calendario", precisó Etienne Thobois, director general de la candidatura y del futuro Cojo. "Para la Villa Olímpica, los plazos no son tan fijos, pero no hay que perder demasiado tiempo", añadió.

Las instalaciones provisionales destinadas a albergar pruebas olímpicas en los monumentos de la ciudad (Trocadero, Campos de Marte, Inválidos), así como en Bourget o en el Parque de Exposiciones de la Puerta de Versalles se construirán en los últimos meses.

- Las entradas, a la venta en 2022 -

"Las sedes temporales como los Campos de Marte, los Inválidos o el Grand Palais están acostumbrados a recibir eventos. Empezamos a conocer las sedes, no necesariamente tenemos que hacerlo de manera idéntica a las competiciones anteriores", añadió Thobois, acerca de las habituales pruebas un año antes, impuestas por el COI y destinadas a probar los equipamientos.

Hasta comienzos de 2019 el Cojo, que en su primera época tendrá que sobrevivir con un efectivo muy reducido, no tendrá recursos propios y únicamente será financiado por el COI. El 1 de enero de 2019 los contratos de los patrocinadores se activarán.

En los siguientes cinco años los 'cazadores' de patrocinadores deberán seducir a una treintena de marcas -el número habitual en las últimas ediciones-, que deberán cubrir 1.000 millones de euros del presupuesto del Cojo.

Otros 1.000 millones de euros deberían ser recaudados en la venta de entradas, que comenzará dos años de los Juegos. Añadiendo la contribución del COI (1.450 millones de euros), se completará el presupuesto de funcionamiento del Cojo, estimado en algo más de 3.000 millones de euros.

Una ley olímpica entrará en vigor antes de los Juegos. "Nada será contrario al derecho común", subraya Thobois. Permitirá expedir visados de multientrada, eximir de impuestos las ganancias de los atletas y proteger a los patrocinadores.