El cine sale en ayuda del agua, un bien en manos privadas en Chile

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Santiago (AFP)

En plena campaña para las elecciones presidenciales del 19 de noviembre, el cine chileno se suma al debate con una denuncia sobre la apropiación del agua por la agricultura o la minería, que están dejando sin ese bien esencial a muchas localidades del país.

"Secos", un cortometraje documental del cineasta Galut Alarcón, disponible desde este lunes en internet, denuncia la "cooptación" del agua por "intereses privados, como las mineras, la explotación forestal, hidroeléctricas y agroexportación" que están poniendo en riesgo la supervivencia de comunidades en el campo y hasta en las mismas ciudades por la falta de agua.

"91 cuencas hídricas están secas", dice Alarcón a la AFP.

Desde el lluvioso sur hasta el desértico norte, muchas comunidades dependen de los camiones para el suministro de agua para el consumo humano.

Muchas comunidades en el país languidecen porque tampoco tienen agua ni para el riego de sus huertos ni para dar de beber a sus animales, mientras al lado crecen plantaciones frutales para la exportación.

"Éramos felices hasta llegar al 2000", dice Verónica Vilches, dirigente del Movimiento por la Defensa del Agua, Protección de la Tierra y Medio Ambiente (MODATIMA), en la región de La Ligua, a dos horas al norte de Santiago. Es la fecha en que empezaron las plantaciones de aguacates para la exportación en los cerros de Petorca.

"Y el Estado no dice nada", lamenta esta dirigente de las APR (agua potable rural), que asegura a la AFP que es víctima de amenazas. "La cosa está a fuego con los empresarios", asegura.

Ahora en su comunidad tienen agua 4 horas al día, dos por la mañana y dos por la tarde. Y el agua usada se reutiliza para otros fines.

En otros lugares tienen derecho a "10 litros de agua a la semana", repiten con asombro los actores voluntarios en este documental, cuyo objetivo "es sensibilizar y dar algunos argumentos con respecto a la realidad que vive el país", sostiene el director, guionista y productor.

- "Robo legal" -

"Es muy importante que la gente sepa que es un robo legal (del agua) amparado por la Constitución", dice el cineasta.

Y es que la Constitución vigente, que data de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), contempla la privatización a perpetuidad del agua tanto superficial como subterránea. De ahí que hoy el 90% de las reservas acuíferas del país estén en manos privadas.

"Concede los aprovechamientos de aguas a los particulares de forma gratuita y perpetua", repiten los actores haciendo un eco de incredulidad.

"La conjura perfecta entre el poder público y los intereses privados" que ha "sido perfeccionada" durante la democracia, sostienen en el documental, en el que han participado actores reconocidos, el músico Jorge Arriagada y el fotógrafo Tomás Munita.

En marzo de 2011 se presentó en la Cámara de Diputados una moción para reformar el Código de Aguas, que data de 1981, para dar mayor poder regulador del mercado del agua al Estado.

Tras ser aprobada por la Cámara de Diputados en noviembre del pasado año, la fuerte oposición de grupos de poder de la minería, el agro y el sector hidroeléctrico llevó a que el ejecutivo presentara en el Senado nuevas propuestas que han desvirtuado el espíritu de dicha reforma, según un reciente informe del Centro de Investigación e Información Periodística (CIPER).

Entre estas propuestas está la eliminación de establecer caudales ecológicos mínimos en áreas donde haya un ecosistema amenazado o degradado.

Un reciente informe del Centro de Análisis de Políticas Públicas de la Universidad de Chile alertó sobre la necesidad de cambiar el modelo económico chileno basado en las exportaciones, que está generando un fuerte deterioro del medio ambiente.

Cerca de 6,8 millones de habitantes distribuidos en 156 comunas -casi el 38% de la población- están afectados por los efectos de la desertificación, señala.