Fin de semana decisivo para formar gobierno en Alemania

Anuncios

Berlín (AFP)

Angela Merkel y su partido conservador emprenden este sábado un último fin de semana de negociaciones con el fin de alcanzar un acuerdo de principios para formar un gobierno y evitar una crisis política en Alemania.

La canciller, que dirige el país desde 2005, ganó las elecciones legislativas de finales de septiembre, pero su resultado decepcionante y el ascenso de la extrema derecha la privaron de una mayoría clara.

Lleva más de un mes negociando una difícil alianza entre su partido -dividido entre el ala moderada y sus miembros más conservadores-, los liberales del FDP -pronegocios y con tendencias euroescépticas- y los ecologistas eurófilos.

La canciller había fijado el jueves por la noche como fecha límite para lograr un acuerdo pero, ante la falta de avances, los partidos decidieron darse hasta el domingo por la noche para formar una alianza de gobierno.

"Está claro para todo el mundo que deberemos haber terminado el domingo a las 18H00" (17H00 GMT), dijo una de las figuras del FDP, Wolfgang Kubicki, tras la ronda de conversaciones del viernes, que terminó una vez más sin avances.

Quedan muchos puntos de desacuerdo, pero "si me pregunta si vamos a conseguirlo, les diré que sí", añadió.

- Prueba -

Merkel afronta su "prueba más difícil", según el diario Süddeutsche Zeitung.

Si su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), no pacta una hoja de ruta con el FDP y los Verdes, es probable que tenga que convocar nuevas elecciones, ya que no tiene otras opciones para formar una coalición mayoritaria en el Parlamento y descartó encabezar un gobierno minoritario.

"La canciller ya ha perdido" con estas conversaciones sin fin, dijo el politólogo alemán Albrecht von Lucke en el canal de televisión n-tv. Y un fracaso de las negociaciones "le causaría un enorme perjuicio", opinó.

En caso de nuevas elecciones, la dirigente no tiene garantizado conservar el liderazgo de la CDU, dado el creciente descontento entre sus filas desde que en 2015 decidió acoger a más de un millón de migrantes en Alemania.

La convocatoria de otros comicios sería una novedad en la Alemania de después de la Segunda Guerra Mundial. Y, en vista de los sondeos, el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) podría mejorar sus resultados respecto a septiembre, cuando llegó en tercer lugar con el 12,6% de los votos.

- Parálisis -

Varias cuestiones siguen dividiendo a los conservadores, los liberales y los Verdes, empezando por la inmigración.

La CDU y sus aliados bávaros de la CSU quieren limitar el número de demandantes de asilo a 200.000 por año, una petición rechazada por los ecologistas, que reclaman por su parte una vuelta de los reagrupamientos familiares para los refugiados que sólo disponen de un permiso de residencia de un año renovable.

La CSU se opone a esos reagrupamientos, a un año de las próximas elecciones regionales y cuando su dominio electoral absoluto en Baviera está amenazado por AfD.

La política medioambiental es otro escollo en las negociaciones, ya que los Verdes consideran poco ambiciosas las propuestas de los demás.

Y respecto a Europa, los Verdes defienden las propuestas del presidente francés, Emmanuel Macron, entre ellas la creación de un presupuesto para la zona euro, una idea inconcebible para los liberales del FDP.

El líder de los socialdemócratas, Martin Schulz, que se negó a repetir la anterior alianza de gobierno con la CDU tras las elecciones de septiembre, vaticinó el viernes que la futura coalición será incapaz de gobernar, debilitará a Alemania en Europa y alimentará la "parálisis" en el seno de la Unión Europea.