De la memoria obrera a una comedia taquillera

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Cartel de "Memorias de obreros" de Gilles Perret
Cartel de "Memorias de obreros" de Gilles Perret Gilles Perret
Por: Julio Feo
12 min

En la cartelera cinematográfica de la semana señalemos dos películas en registros muy diferentes: el documental “Memoria de obreros” de Gilles Perret y “Los infieles” comedia de sketches co-realizada por seis hombres y una mujer, entre ellos los oscarizados Michel Hazanavicius,  y Jean Dujardin, acompañados por Gilles Lelouche, Eric Lartigau, Fred Cavayé, Alexandre Courtés y Emmanulle Bercot, la única mujer de equipo.

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Memorias de obreros“de Gilles Perret es mi preferida esta semana en la cartelera parisina. Una película documental que recoge los testimonios de los supervivientes y descendientes de esa clase obrera que a comienzos del siglo era la espina dorsal del desarrollo industrial, y que se encuentra hoy en vías de desaparición a causa de la mundialización y la especulación financiera.

Perret filma en la región de Alta Savoya, y su punto de partida es la ciudad de Cluses en los Alpes, tras recordar que en 1902 el patrón de la fábrica Crettiez y sus hijos abrieron fuego contra una manifestación de los obreros de la empresa.

Una región en donde los obreros eran también campesinos y tenían una doble y penosa jornada laboral. Las condiciones de trabajo, las cadencias infernales, la explotación de la mano de obra extranjera con bajos salarios, el ruido ensordecedor de la fábrica, Perret se interesa en restablecer la memoria de ese pasado pero proyectándolo en el presente.

Antiguos metalúrgicos, obreros de la construcción, electricistas, hablan libremente ante la cámara de la condición de esa clase obrera, que sigue siendo hoy desconsiderada, en esta sociedad del espectáculo, pero hablan  también de la necesidad de una mayor humanidad en el mundo laboral.  “¿El progreso es para quien? Para los accionistas y la Bolsa, pero no para la gente que trabaja” afirma uno de los obreros entrevistados.

Un documental que deberían ver todos los candidatos a la elección presidencial en Francia, en estos momentos en que numerosas empresas están amenazadas de planes de despidos y reestructuración, por motivaciones estrictamente financieras. “Memorias de obreros” no es una película nostálgica sobre ese movimiento obrero, antaño fuerte, generoso y solidario, hoy en vías de desaparición debido a la desindustrialización, sino una reflexión sobre el presente y el futuro que no deja indiferente al espectador.

“Los infieles” ocupa hoy también la actualidad de la cartelera parisina, una comedia de la que oirán hablar, no por su calidad sino porque coincide con el doble éxito en los Cesar y en Los Oscar de “The Artist” de Michel Hazanavicius, con Jean Dujardin y Berenice Bejo. “Los infieles” es una comedia con seis sketches, firmados por siete directores y cinco guionistas, entre ellos el mismo Hazanavicius, e interpretada por Jean Dujardin y Gilles Lelouche.

El polémico cartel de "los infieles" 2012
El polémico cartel de "los infieles" 2012

Sin querer aguar la fiesta al cine francés, cabe señalar que “The Artist” es una genial idea de productor y de realizador, al hacer una película universal en ese homenaje a la época silente en Hollywood. Jean Dujardin, excepción hecha de “The Artist”, tiene sin embargo una paleta interpretativa muy “sobreactuada”, histriónica y carente de los sutiles matices que suelen enriquecen la actuación cinematográfica.

El trabajo de Jean Dujardin con Gilles Lelouche en “Los infieles”  confirma esta tendencia pues se trata de una comedia “taquillera”, de trazo grueso y vulgar, aunque pretendidamente moralista, exhibicionista en las múltiples escenas de cama, caricatural y con diálogos mediocres.

“Era un deseo de actor hacer una comedia con situaciones y personajes muy diferentes. Queríamos trabajar con los amigos, pero no solo, queríamos trabajar con directores diferentes, -explica Jean Dujardin- hemos hecho como un traje a medida. No sabíamos a donde íbamos pero lo hicimos con alegría y mucho placer. La referencia que teníamos era un poco “Los monstruos”, una pequeña nostalgia de esa época muy libre, en la que uno se podía divertir con temas para adultos”. 

  

Cartel de "Paradis pour tous"  con Patrick Dewaere, 1982, flagrante similitud con el cartel  de "Los infieles".
Cartel de "Paradis pour tous" con Patrick Dewaere, 1982, flagrante similitud con el cartel de "Los infieles".

  Por  desgracia la referencia a “Los Monstruos” de Dino Risi y a la comedia italiana es osada y no responde a la realidad, a excepción de ese formato en sketches que efectivamente inventaron los italianos en los años sesenta. “Los infieles” tiene además un capítulo dramático a cargo de Jean Dujardin y de su esposa la actriz Alexandra Lamy, que resulta también poco convincente. Si se adivinan sus intenciones cabe señalar que ni Lamy es Ana Magnani, ni Dujardin es Alberto Sordi, ni uno ni otro están a la altura de sus modelos.

Por otra parte el cartel de “Los infieles” ha provocado escándalo, acusado de sexista y misógino, Gilles Lelouche cómplice de Dujardin en esta comedia se explica al respecto: “En 1982 hay una película que se llamaba  “Paraíso para todos” con Patrick Dewaere, en la que el cartel  es exactamente igual, y en la época no hubo ni la sombra de un escándalo. Que hoy treinta años después seamos censurados, empieza a oler mal. Mal está Francia…, mal”.

Aprovecho la ocasión para dar mi opinión sobre el oscarizado Dujardin, que está excelente en “The Artist” en esa imitación del cine mudo, pero que tiene una carrera de actor en televisión en la popular serie “Un gars, une fille” (un chico, una chica) y en un cine taquillero bastante mediocre, con títulos como “Brice de Niza” o “Oss 117”, una parodia de las películas de James Bond.

Lo propio de la interpretación del actor en el cine mudo era acentuar la exageración de los gestos y expresiones, para remplazar la ausencia de diálogos y transmitir los sentimientos. Desde que el sonoro existe el oficio de actor ha evolucionado en cambio en una búsqueda constante de realismo y autenticidad documental.

Con un brillante guión y producción artística, Hazanavicius tuvo pues una buena intuición al hacer de Dujardin una copia admirable de un actor del cine mudo estilo Rodolfo Valentino, poniendo su carácter histriónico al servicio de ese personaje. La popularidad mundial adquirida con "The Artist"coloca ahora a Dujardin ante nuevos desafíos en su carrera cinematográfica.

 

 

 

 

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