Saltar al contenido principal
Carrusel de las Artes

Michel Berger, la vida es canción.

Audio 05:25
Michel Berger murió de un paro cardíaco el 2 de agosto de 1992.
Michel Berger murió de un paro cardíaco el 2 de agosto de 1992. DR
Por: María Carolina Piña

Francia recuerda este jueves a uno de sus cantantes más populares, Michel Berger. Este autor, compositor, pianista y productor fallecido hace 20 años ocupa un lugar central en la memoria colectiva, con temas que todavía hoy muchos recuerdan pero pocos se atreven a retomar.

Anuncios

Hace 20 años, Michel Berger sucumbía a un infarto a los 44 años de edad. Una muerte súbita que ponía fin a una carrera brillante, a un ser musical que como él mismo afirmaba había puesto la vida en sus canciones.

Dos décadas después sus composiciones parecen tan frescas y juveniles como en sus años de producción. Sus canciones hablan de temas comunes, el amor, la pasión, la nostalgia, la alegría de vivir, con un lenguaje simple y armonías positivas, todo esto en los dedos de un pianista extraordinario que escribía versos dignos de un poema y tenía una voz exquisita.

Michel Berger fue como un grito nuevo para la canción francesa de los años 70 y 80. Su madre lo inició muy temprano en la música y el piano, y desde sus primeras composiciones, Berger apostó por un sonido nuevo. Admirador de pianistas legendarios como Ray Charles o George Gershwin, el francés introdujo el sentido rítmico y la riqueza melódica americanas.

Pero el éxito como intérprete llegaría después. Su primeros logros fueron como director artístico de otros cantantes, en especial las mujeres que compartieron su vida: Veronique Sanson y luego quien se convirtió en su esposa, la bellísima France Gall. Con ella, Michel Berger formó un dúo artístico de los más prolíficos. Michel componía las canciones, France prestaba su voz. La pareja dio a luz a títulos como "Evidemment", Babacar" o la eterna "Ella Elle l'a”, en homenaje a la diva Ella Fiztgerald.

Otra institución sagrada de la canción francesa Johnny Hallyday le debe a Berger canciones como "Rock and Roll attitude" o "Quelque chose en nous de Tennesse". La consagración para Berger llegó en los 80 con su sexto álbum donde figuran "La groupie du pianiste" y "Quelques mots d'amour".

La obra más emblemática de Michel Berger es sin embargo un trabajo hecho a la sombra: "Starmania", un musical pionero en Francia y que hoy es conocido en el mundo entero. Céline Dion pero también Cindy Lauper se apropiaron de "El Mundo es piedra", extracto de Starmania, que aún en 2012 tiene una increíble actualidad.

Aunque parezca paradójico, las generaciones posteriores se han inspirado en su legado pero pocos se han atrevido a retomar sus canciones como ha ocurrido con Georges Brassens, Leo Ferré o Claude Nougaro. Pareciera que nadie quiere abordar el universo de Michel Berger. Es que los colores, las texturas, los sentimientos en las canciones de Berger funcionaban como un conjunto homogéneo. Retirar alguno de esos elemento restaría lógica e intensidad. El original resulta mejor que cualquier copia. Por eso, parece que Michel Berger es intocable e inalterable.

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.