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Carrusel de las Artes

Carla Bruni le canta a la ‘Dolce Francia’

Audio 07:49
"Little French Songs" es el cuarto disco de Carla Bruni.
"Little French Songs" es el cuarto disco de Carla Bruni.
Por: María Carolina Piña
11 min

La ex primera dama francesa a la escena con un nuevo álbum, "Little French Songs", álbum que ha generado polémica por el presunto contenido político de varias de sus canciones.

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Ha sido uno de los regresos más esperados en la esfera musical francesa y uno de los más comentados. No podía ser de otra manera tratándose de la ex primera dama francesa, quien había colgado la guitarra durante su estadía en el Palacio presidencial del Elíseo.

Tras una intensa campaña publicitaria, Carla Bruni-Sarkozy saca al mercado este disco “Little French Songs” donde la artista de origen italiano recuerda con algo de picardía y humor, su experiencia en el escenario político. Las referencias son explícitas en títulos como "Mon Raymond" (Mi Raimundo), dedicada a su esposo, el ex mandatario Nicolas Sarkozy. Carla Bruni habla aquí con ternura y admiración de su marido ex presidente asegurando, sin tapujos ni modestia, que su hombre es “complejo, sentimental y táctico, una bomba atómica” dice la cantante. Una sutil manera de salir en defensa su marido quien acaba de ser interpelado en un caso de supuesto abuso de la mujer más rica de Francia para financiar su campaña electoral en 2007.

Pero en este nuevo disco, "Little French Songs", Carla Bruni no sólo es romántica. También se muestra cínica y crítica en otra canción que lleva por nombre "Le Pingouin", (El pingüino), el retrato poco halagüeño de un hombre maleducado, en el que muchos han creído reconocer al actual presidente francés y sucesor de Sarkozy, François Hollande.

Carla Bruni se ha defendido de toda semejanza con la realidad. "Finalmente, todos nos cruzamos con algún pingüino en nuestra vida", aseguró la cantante en un entrevista a una televisora local. Bruni también ha rechazado cualquier comentario sobre el caso que implica a su marido o hablar de política en el marco de la salida de su nuevo disco.

La polémica sin embargo, va viento en pompa en cuanto a las canciones de Bruni, quien es conocida por ser una fina adepta de los juegos de palabras. Otro de los títulos más relevantes de este trabajo es "Chez Keith et Anita", canción que menciona un hotel "Sofitel". Más de uno ha hecho un paralelo con el escándalo que arruinó la carrera política de Dominique Strauss-Kahn, el ex director del FMI y otrora adversario de Sarkozy en la política francesa.

Más allá la controversia, Carla Bruni ofrece en este cuarto disco "Little French Songs" un conjunto de canciones de gran calidad. La voz de Bruni, antes más frágil ha ganado en claridad y fuerza. Como en sus discos anteriores, la ex modelo italiana deja ver su sensibilidad y gran dominio de la lengua francesa.

Para este esperado regreso, Carla Bruni hace también un homenaje elegante a conocidos cantantes franceses como Georges Brasens, Léo Ferré y Serge Gainsbourg. Carla Bruni también presenta una versión de la conocidísima "Dulce Francia" de Charles Trenet, una delicada atención a su país de adopción, pero cantada en italiano.

El tiempo dirá si podrá repetir el éxito rotundo de su primer disco, "Quelqu'un m'a dit" que vendió dos millones de ejemplares en 2002.

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