El Invitado de RFI

Rodolfo Parada y Patricio Wang, Quilapayún la llama siempre viva

Audio 24:42
Foto: Jordi Batallé/RFI

Se va a publicar este año en Francia Absolutamente nuevo disco del mítico grupo chileno Quilapayún, que ya ha salido al mercado en América Latina. Este grupo creado hace casi cincuenta años, que por razones legales en Francia se ve obligado a llamarse Guillatún, lo dirigen Rodolfo Parada en la faceta artística y Patricio Wang en la musical. 

Anuncios

Después de una breve carrera como solista, Rodolfo Parada se integra a Quilapayún en 1968, formando el clásico sexteto que grabó la Cantata Santa María. Al mismo tiempo realiza estudios de ingeniería en la Universidad Técnica del Estado.

Imagino que a finales de los años sesenta la universidad chilena estaba muy politizada...

Sí, era en general un momento de efervescencia en Chile. Existía un movimiento social, obrero y estudiantil, que quería cambios para el país. Cambios que aportó en cierta medida un gobierno democristiano, pero que no fueron suficientes y por eso se empujó para que Allende fuera elegido en 1970. Quilapayún nace en 1965, yo ingresé en el grupo en el 68 y en ese momento en la universidad todos los estudiantes estaban muy comprometidos en elegir a un nuevo presidente, a Salvador Allende. Que un grupo como Quilapayún, como otros, se implicara en este cambio social en aquel entonces era bastante natural.

 

Vais a apoyar la candidatura de Salvador Allende. ¿Cómo fue esa campaña electoral?

Apasionante. Porque vivir todo el periodo antes de la elección de Allende y el de su gobierno fue el periodo más exuberante, más emocionalmente atractivo que he vivido en mi vida desde el punto de vista social. Todo el mundo quería participar. Yo descubrí que ser muchos era más interesante que ser uno solo. Y que la voz individual podía tener mucho más alcance cuando uno la unía a otras voces.

¿Víctor Jara formó parte de Quilapayún?

No, Víctor Jara nunca formó parte de Quilapayún, pero dirigió el grupo entre 1966 y 1969. Lo que puede hacer pensar que estuvo en el grupo es que grabamos un par de discos con él. Uno que se llamaba Víctor Jara + Quilapayún y otro en el que acompañábamos a Víctor, pero era un disco de Víctor en solitario. Como director del grupo dejó muchas enseñanzas pero nunca formó parte del grupo.

Yo descubrí que ser muchos era más interesante que ser uno solo

¿Es cierto que querías estudiar Economía y dejar Quilapayún, pero que el golpe de Pinochet os pilló durante una gira por Europa, lo que te obligó a continuar con ellos?

Bueno eso fue un gran cambio para millones de chilenos, quienes teníamos un proyecto y que después tuvimos que dedicarnos a otra cosa. Afortunadamente había acabado Ingeniería en 1969, por lo que al llegar a Europa, ya tenía mi diploma y no me preocupaba mucho dedicarme a la música por lo que yo pensaba un corto periodo. Pero ya ves. Han pasado más de cuarenta años y seguimos en Europa.

El grupo Quilapayún


¿Qué sentiste cuando te comunican desde Chile que un golpe de Estado ha acabado con la presidencia de Allende?

Algo indescriptible. Recuerdo que estábamos en un apartamento en París, chiquitito. Diez personas viviendo en dos piezas, dormíamos en el suelo, etc. Me acuerdo que había establecido una relación con una niña alemana que había conocido en la fiesta de L’Humanité y que era radio-aficionada. Ella estaba relacionada con grupos de ultra izquierda y ellos fueron los primeros en saber que había ocurrido algo grave en Chile. Estábamos durmiendo, sonó el teléfono muy temprano y nos despertamos sorprendidos por una noticia que no aparecía en ninguna parte. Pusimos la radio, la televisión, entendíamos muy poco de lo que se decía. Pero entendimos que estábamos viviendo una catástrofe, un verdadero tsunami, en Chile.

¿Cómo viviste esos años de exilio involuntario? ¿Os sentisteis investidos por una nueva misión...?

Creo que eso es lo nos salvó en realidad. El no haber estado en Chile nos salvó quizás de la muerte. Pero lo que nos salvó de la depresión, del dolor, es el estar todos juntos e inmediatamente haber dado una nueva razón de ser al grupo: trabajar por la solidaridad internacional para denunciar a Pinochet e integrarnos a la lucha por la democracia en Chile.

¿Cómo fuisteis acogidos en Francia?

La acogida fue extraordinaria y nuestro grupo tuvo la posibilidad de llevar al mundo entero el mensaje democrático para Chile. Y particularmente en Francia este mensaje fue muy bien recibido y apoyado.
 

(Pueden escuchar el audio completo de la entrevista) 

 

 

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas