Carrusel de las Artes

Cervantes, o la eterna modernidad del Quijote

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Miguel de Cervantes, 1547 - 1616.
Miguel de Cervantes, 1547 - 1616.

El mundo de las letras festeja este viernes el 400 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, autor de la obra más leída y traducida después de la Biblia, “Don Quijote de la Mancha”.

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Considerado el pilar de la novela moderna, Miguel de Cervantes es celebrado este viernes en todo el mundo cuando se cumplen 400 años de su muerte. Pero es por supuesto en España y América Latina donde los festejos serán más numerosos para honrar a este escritor que tuvo una vida rocambolesca y fascinante, a imagen de su personaje más conocido, el entrañable Don Quijote.

Muchos interrogantes rodean aún la vida de Cervantes, aunque se sabe que nació en 1547, en Alcalá de Henares, muy cerca de Madrid, que fue recaudador de impuestos, poeta, soldado, y que sobrevivió a una gigantesca batalla naval, un secuestro por piratas y a la prisión.

"El Quijote" pintado por Pablo Picasso.
"El Quijote" pintado por Pablo Picasso.

Algunos piensan que fue allí, en la cárcel, donde comenzó a escribir su obra cumbre "Don Quijote de la Mancha", las aventuras de un caballero andante de poca cordura y gran corazón, cuyo primer tomo apareció en 1605.

“Si tuviéramos que definir a Cervantes en una sola palabra yo diría el de sobreviviente. Sobrevive a los siglos de oro, una época de innumerables problemas. Pero sobrevivió aún más en un gran proyecto literario que tiene como centro al Quijote, y que todavía hoy nos sigue convocando”, explicó a RFI el filólogo Juan Manuel Lucía, presidente de la Asociación de Cervantistas en Madrid.

Para Lucía, Cervantes trató con gran inteligencia temas muy profundos para el género humano, y cuya lectura es exigente hoy en día pues nos confronta a los problemas actuales.

“El Quijote tiene muchas claves para entender a la Humanidad y la complejidad del ser humano, por lo que vale la pena leerla, todavía hoy”, agregó el experto.

Es también la opinión de la escritora mexicana Elena Poniatowska, Premio Cervantes 2013, quien desde Ciudad de México recordó los valores e ideales de un personaje que se propone cambiar el mundo.

“El Quijote es también una aventura interior; nos incita a pensar cómo podemos transformar la realidad desde nuestra visión del mundo. Y la del Quijote era, obviamente, idealista. Es un personaje imborrable e inalcanzable. Es la gran figura de la literatura universal”, dijo Poniatowska en entrevista con RFI.

De su lado, Juan Manuel Bonet, el director del Instituto Cervantes de París, resaltó la profunda influencia del Quijote en la literatura posterior e incluso en otras manifestaciones del arte.

“Hay algo muy Cervantino, en lo que se reconocen muchos escritores españoles pero también latinoamericanos. Pero no sólo su influencia se ve en la literatura. Picasso hizo su propia versión del Quijote, sin contar las numerosas versiones musicales o cinematográficas. Hay una humanidad en cervantes, reflejada en el Quijote, así como su ironía. Es uno de esos clásicos que siguen vivos”; dijo Bonet.

Cervantes murió de diabetes en 1616, el mismo año en el que falleció William Shakespeare. Durante siglos los restos del escritor español estuvieron perdidos. En 2015 y luego de una larga búsqueda los restos de Miguel de Cervantes fueron colocados en el Convento de las Trinitarias de Madrid.
 

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