Carrusel de las Artes

Sale en Francia 'Las cosas que perdimos en el fuego'

Audio 04:54
Éditions du Sous-sol / Micah Lidberg

Acaba de salir en francés Las cosas que perdimos en el fuego, una serie de cuentos que oscilan entre lo macabro y lo sobrenatural. RFI conversó con su autora, la escritora argentina Mariana Enríquez.

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Un compendio de cuentos de los horrores contemporáneos: así podríamos describir las doce novelas cortas de la escritora argentina Mariana Enríquez. Su libro titulado Las cosas que perdimos en el fuego acaba de salir en francés en la Editorial del Sous-sol, y ha recibido los elogios de la prensa literaria francesa.

Mariana Enríquez, de 44 años y oriunda de Buenos Aires, nos ofrece doce historias muchas veces macabras, pobladas por personajes inquietantes desde niños poseídos, muchachas al borde de la locura o que padecen neurosis macabras.

En los cuentos abundan las referencias a leyendas urbanas también. Un interés que la autora heredó desde muy temprana edad, como cuenta: "Mi abuela venía del norte de Argentina, de una región que limita con Paraguay y con Brasil, entonces la religiosidad popular de esta zona está muy impregnada de varios mitos cruzados, de las leyendas de los pueblos originarios guaraníes, que se mezclan con el catolicismo, un poco también con los cultos afro que vienen más de Brasil, toda esa mezcla era básicamente el material de los cuentos que ella me contaba en la infancia".

Otros personajes recurrentes son los niños, que, en los cuentos de Mariana Enríquez se convierten muchas veces en criaturas diabólicas o fantasmales. A los niños en situación de calle, locos, poseídos, vengativos, drogados, o deformes se suman una serie de protagonistas jóvenes, muchas veces mujeres infelices o depresivas. "Mi marido me repugnaba", dice la protagonista del cuento Tela de araña, quien, durante un fin de semana a Paraguay, reza secretamente para que militares secuestren a su novio.

Otras mujeres de esta espantosa galería de horrores son víctimas de manías atroces como la de arrancarse las uñas en público. Todos estos personajes tienen en común una adolescencia agitada, un periodo de la vida que fascina a la autora porque "un personaje adolescente es capaz de cualquier cosa".

Varios de los cuentos se ubican en las zonas urbanas marginales. La brutalidad policial, la drogadicción, las desapariciones y el abandono del Estado en las villas miserias acercan al lector a un mundo sobrenatural.
 

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