Crónica Cultural

Berthe Morisot, el impresionismo en femenino

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"Autorretrato", Berthe Morisot, 1885.
"Autorretrato", Berthe Morisot, 1885. © Musée ;armottan-Monet, Paris / Bridgeman Images / Service Pres

El Museo de Orsay, en París, presenta una vasta exposición a la única mujer que formó parte del grupo de los Impresionistas. Se llamaba Berthe Morisot y por primera vez se pone de relieve su obra a través de esta retrospectiva mostrada también en Estados Unidos y Canadá.

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En una época donde las mujeres se dedicaban a la pintura mayoritariamente de forma aficionada, Berthe Morisot (1841 – 1895) tuvo la ambición de hacer del arte su carrera. El Museo de Orsay en París pone de relieve la obra de esta artista olvidada considerada y admirada por los pintores impresionistas, y quien participó en la primera exposición del grupo, en 1874.

“Morisot es verdaderamente una figura central del impresionismo. Fue la única mujer que expuso con el grupo. De hecho, forma parte de los artistas que inventaron el movimiento impresionista, junto con Renoir, Monet, Degas, Pissarro o Sysley. Lo que caracteriza a Morisot es una gran libertad y audacia. Su pincelada es muy expresiva e impactante. Fue la que más trabajó la subjetividad del artista, a través del pincel”, dijo ante el micrófono de RFI, una de las curadoras de la muestra, Sylvie Patry.

Los más de 400 cuadros que pintó Morisot tienen como tema central la figura femenina. Las costumbres de la época no le permitían acceder sola a los bares y cabarets como los pintores hombres. Sin embargo, eso no le impidió desarrollar un estilo y pincelada particulares.

La muestra en el Museo de Orsay destaca el tratamiento que hizo Morisot de la figura humana. A través de ocho salas el público puede apreciar la variedad de temas que llenaron sus cuadros, en su mayoría modelos femeninos plasmados en jardines, interiores o escenas íntimas y de trabajadoras domésticas. Por eso, muchos críticos la tildaron de hacer una “pintura femenina”.

“Ciertos aspectos de la vida moderna y urbana le fueron inaccesibles. No podía ir sola a los cafés o cabarets, por ejemplo. La omnipresencia de las mujeres en su obra sin duda contribuyó a que se le catalogara de pintura femenina, lo cual es evidentemente muy reductor. Algunas composiciones están relacionadas al mundo femenino o a la condición de las mujeres, pero eso no significa que sea una ‘pintura femenina’”, agregó Patry.

La muestra parisina fue presentada previamente en Québec, así como en Filadelfia y Dallas, lo que significó un descubrimiento para el público y críticos americanos de esta artista desconocida.

“Artistas como Monet, Renoir, Degas fueron muy conocidos y apreciados. Pero Morisot se quedó en la sombra y fuera de los circuitos del arte. Fue increíble mostrar esta exposición en Estados Unidos, porque se vio por primera vez la obra de esta artista tan talentosa como los demás impresionistas”, aseveró Nicole Myers, curadora especialista en arte europeo en el Museo de Dallas.

Berthe Morisot murió prematuramente en 1895, dejando una obra que se dispersó en colecciones particulares. A pesar de su prolífica producción artística, en su acta de defunción se especificó que “no tenía ocupación”.

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