Para Kleber Mendonça, el "sabotaje" a la cultura en Brasil pasa factura a su cine

Cannes (Francia) (AFP) –

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El "sabotaje" del gobierno brasileño a la cultura está pasando factura a su cine, considera el director Kleber Mendonça, que estos días debate en secreto en Cannes quién se llevará el sábado la Palma de Oro al integrar el jurado presidido por el estadounidense Spike Lee.

Mendonça, recompensado en 2019 en Cannes con el Premio del Jurado (ex aequo) por "Bacurau", habló con la AFP sobre las consecuencias de los recortes a la cultura decididos por el ejecutivo del presidente ultraderechista Jair Bolsonaro, así como de los debates para atribuir el galardón más codiciado del cine de autor.

Pregunta: Usted ya ha sido miembro del jurado de la Berlinale y presidente del de la Semana de la Crítica de Cannes. Ahora que va a dar la Palma de Oro ¿siente una mayor responsabilidad?

Respuesta: "Siempre es una responsabilidad. Pero Cannes tiene claramente un peso histórico en el cine y soy consciente de esta importancia".

P: ¿Cómo se organiza el jurado de Spike Lee?

R: "Hablamos cada dos días, cada vez que se estrenan cuatro o cinco filmes. Spike Lee es un artista al tanto de todo y los diálogos que hemos mantenido hasta ahora han sido muy democráticos, francos y bienhumorados".

P: Debe ser menos estresante que competir por la Palma.

R: "Claro, es menos estresante. Tener un filme en competición y que sea bien recibido es algo incomparable, pero al mismo tiempo es un privilegio conversar (con los miembros del jurado) y entender cómo cada filme late en cada miembro, cada uno ve cuestiones de corazón, políticas, sociales, desde un punto de vista francés, estadounidense, brasileño. Es fascinante".

P: Hace cinco años denunció en la alfombra roja un "golpe de Estado" contra Dilma Rousseff. Desde entonces las protestas contra el gobierno siguen aconteciendo en Cannes, como sucedió tras la proyección del filme brasileño "El marinero de las montañas", de Karim Ainouz. Además usted denunció en rueda de prensa el cierre de la Cinemateca.

R: "En Brasil, hay un sabotaje del sistema de apoyo a la cultura, pese a que este está inscrito en la Constitución. Empezó tras el golpe de Estado (ndlr: el impeachment de Rousseff y su sustitución por su vicepresidente Michel Temer), y con la entrada de este presidente (Bolsonaro, en 2019) las cosas se volvieron más agresivas.

Del cierre de la Cinemateca (en Sao Paulo), no sé ni cómo hablar de ello. Es como si Brasil no tuviera álbum de familia. No es solo un depósito, es un lugar vivo, con la memoria del país".

P: Aun así, Brasil es el país latinoamericano con mayor presencia en este festival.

R: "+Medusa+ forma parte del último lote de filmes que fueron hechos con el sistema normal. Pese a ello tiene problemas burocráticos creados artificialmente (todavía no recibió parte del financiamiento público prometido, ndlr). Los (dos) cortos fueron hechos fuera del sistema, con pocos recursos, y Karim está siempre trabajando.

Pero en 2019, presentamos aquí "Bacurau" y "La vida invisible de Eurídice Gusmao" (ambas premiadas) y en la Berlinale presentamos 18 filmes. Estaba claro que la política de apoyo al cine brasileño había dado sus frutos. Es irónico que el sabotaje se produjera en el clímax de ese buen momento".

P: ¿Hasta qué punto está movilizado el sector contra la "guerra cultural" de Bolsonaro?

R: "Hay un determinado número de hombres y mujeres de la cultura brasileña que nunca se callaron y yo felizmente soy uno de ellos.

Creo que con el regreso del pensamiento democrático en Brasil, con las elecciones del año que viene, el sistema de apoyo a la cultura volverá a funcionar y Brasil volverá a respetar a los artistas y los trabajadores de la cultura.

En Brasil, 300.000 personas trabajan en cultura. Conozco personas que estaban viviendo de eso, en la iluminación, los decorados... y ahora están trabajando con Uber. Es muy triste".

P: ¿Cuál es su próximo proyecto?

R: "Estoy escribiendo una historia para rodar en Recife (noreste de Brasil): "El agente secreto". Paré para venir a Cannes y quiero regresar con la carga y la energía de estos filmes. Recuerdo que la última película que vi en Cannes antes de filmar "Aquarius" fue "Memorias y confesiones", de Manoel de Oliveira, de 1982. Es un filme sobre su casa, me inspiró. ¡Pero no le puedo decir qué películas lo harán ahora!".