El brasileño Italo Ferreira apunta al oro en debut olímpico del surf

Río de Janeiro (AFP) –

Anuncios

Italo Ferreira empezó a domar olas encaramado en la tapa de poliestireno de la nevera donde su padre almacenaba los pescados que vendía en el noreste de Brasil. Ahora, el vigente campeón mundial sueña con el oro en el estreno olímpico del surf en los Juegos de Tokio.

A veces, sus primos le prestaban una tabla para desafiar el mar de Baía Formosa, la ciudad costera del estado de Rio Grande do Norte, donde nació hace 27 años.

"Un día un primo me dio una tabla rota, pero era suficiente y mejor que el poliestireno. Después mi papá me compró una tabla, la pagó con un pescado y el resto en dinero. A partir de entonces empecé a surfear un poco más", recordó Ferreira en una entrevista virtual con la AFP desde su casa en su localidad natal.

Tenía ocho años cuando se aventuró por primera vez en esta disciplina. Casi dos décadas después, en las mismas aguas donde hizo sus primeras maromas, pero ahora transformado es uno de los mejores surfistas del mundo, afinó detalles para el debut de la especialidad en los Juegos Olímpicos.

"Estoy ansioso por tener la oportunidad de competir en las Olimpiadas y de mostrar mi talento", explica, sobre su salida al mar el 25 de julio en la playa de Tsurigasaki, al este de Tokio, en el Pacífico japonés.

"¡Qué bueno que fue ahora [el estreno del surf], porque puedo hacer parte y representar a Brasil junto a otros atletas! Espero que sea increíble y podamos dar un show", agrega.

Además de este deporte marítimo, en las justas niponas se celebrarán por primera vez competiciones de skateboarding, escalada deportiva y kárate.

- Hacer historia -

Campeón del mundo en 2019 -el campeonato de 2020 fue cancelado por la pandemia-, Ferreira es uno de los grandes favoritos al oro, junto a su compatriota Gabriel Medina, bicampeón y líder del escalafón mundial en 2021.

Las brasileñas Tatiana Weston-Webb y Silvana Lima tienen chances de podio en la categoría femenina.

"Me siento uno de los favoritos, ganar es algo en lo que vengo trabajando y un deseo (...), de cierta forma puede cambiar mi vida, es algo que aún nadie conquistó y sería histórico", se ilusiona Ferreira.

Tras Adriano de Souza "Mineirinho" (2015) y Medina (2014 y 2018), Ferreira fue el tercer brasileño en coronarse campeón mundial de surf, una especialidad que cada vez se abre más espacio en Brasil, donde el fútbol es religión.

Él mismo pateaba la bola cuando era niño, pero terminaba peleando cuando le hacían una falta. "En el surf uno se desquita con la ola, no necesita pegarle a otra persona", bromea.

Hasta su adolescencia veía lo que hoy es su profesión como un hobby. Pero empezó a competir en torneos locales, a los que en ocasiones se inscribía pidiendo dinero en mercados y farmacias, y Luiz "Pinga" Campos, reconocido descubridor de surfistas, se fijó en él.

"Ahí me di cuenta de que podría ir más allá si me dedicaba de lleno y así, cada vez que ganara un campeonato, podría ayudar a mis papás", recuerda.

- Olas japonesas -

Su carrera despegó en 2011 cuando ganó dos etapas del Mundial Junior; cuatro años después le dieron el premio al mejor debutante del campeonato mundial y en la última competencia llegó a lo más alto, como la cara más fresca del surf brasileño, el más laureado de Latinoamérica.

"Venimos de lugares donde nos tenemos que superar. Cada victoria te da mucha garra, mucha perseverancia, eso nos vuelve más profesionales, nos da más ganas de vencer", asegura.

Por eso, entre otras razones, no lo desvelan las diferencias entre las aguas japonesas y las del circuito mundial, más dadas a grandes exhibiciones.

Las olas de Tsurigasaki, en Chiba, son más pequeñas, con viento y, en ocasiones, más "lisas", similares a las de Baía Formosa, señala.

"Para mí no cambia tanto, ya tengo experiencia y malicia para surfear en esas condiciones", afirma, aclarando que una tormenta podría cambiar el panorama.

Lo que será invariable es la celebración en caso de triunfo. Regresará a Baía Formosa para compartir con familia y amigos: "Voy a divertirme, que es la parte más fácil de surfear".