El último desafío de la 'Divina' Pellegrini

Tokio (AFP) –

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La 'Divina' Federica Pellegrini, como la llaman cariñosamente los italianos, intentará lograr en Tokio una última medalla olímpica, antes de poner fin a una extensa carrera en la natación, fuera de la norma, desde su primer gran éxito en Atenas 2004.

Puede convertirse en Japón en la única nadadora en disputar una quinta final olímpica sobre la misma distancia -los 200 metros libre-, después de los precedentes de 2004 (plata), 2008 (oro), 2012 (5ª) y 2016 (4ª).

Por el momento, este lunes superó las series y accedió a semifinales, aunque con un tiempo muy discreto (1:57.33).

Como el Fénix tatuado en su cuello, 'Fede' tuvo que renacer a menudo, a lo largo de los años, para mantenerse entre las mejores del mundo a pesar de los golpes recibidos y los vientos que soplaban en su contra.

Más allá de sus múltiples medallas, entró en el corazón de los italianos, hace veinte años, por su carácter combativo y su gran sensibilidad. Regularmente abrumada por las lágrimas, es sin duda la estrella más grande del deporte actual italiano, junto al motorista Valentino Rossi y tras las figuras del Calcio.

Tras sus últimos Juegos Olímpicos, hará una última aparición en Italia, en septiembre, con motivo de la etapa napolitana de la liga privada ISL.

"Pronto tendré 33 años (el 5 de agosto), estoy muy cansada, tengo ya mucho estrés en mi cuerpo y mi mente", explicaba en junio, rechazando la idea de prolongar su carrera hasta los Campeonatos de Europa que se celebrarán en Roma en 2022.

En el podio de los últimos ocho Campeonatos del Mundo, en su prueba fetiche de los 200m (4 oros, 3 platas y 1 bronce desde 2005), siempre ha conseguido el mejor tiempo en esta distancia.

- Hija de Venecia -

Pellegrini había establecido esta marca en Roma, en 2009, ante aficionados apasionados por esta campeona que por fin se hacía grande tras crecer a la sombra de la francesa Laure Manaudou.

'La Pellegrini' hizo su entrada en la natación en 2004. En sus primeros Juegos Olímpicos rozó el oro, pero tuvo que conformarse con una plata que hizo de ella, a los 16 años, la deportista italiana más joven en subir a un podio olímpico en categoría individual.

Una gran presentación para esta veneciana que, aunque nació en una ciudad de agua, "nunca quiso meter la cabeza bajo el agua cuando era pequeña, algo que enfurecía a sus entrenadores", recuerda su madre Cinzia Lionello, preguntada por la AFP.

Después de Atenas, 'Fede' ya no se detendrá más, haciéndose grande en Milán y acumulando medallas. Cuando se convirtió en campeona olímpica en Pekín, en 2008, fue un paso más allá.

Las marcas se la rifan, pero también la prensa del corazón, que investiga sobre sus amores y hace de ella un icono de glamour.

Pero las medallas también tienen su lado negativo. Pellegrini es víctima de crisis de ansiedad recurrentes que la dejan KO, las cuales está intentando aprender a controlar.

- "Vivir un poco" -

A finales de 2009, algunos meses después del título mundial y el récord de Roma, pierde a su mentor y entrenador de siempre, Alberto Castagnetti, que fallece a la edad de 69 años.

"Fue su mentor, su segundo padre", recuerda su madre. "Era duro y tierno a la vez, pero estas dos cosas han servido a Federica: su severidad en el entrenamiento, su dulzura fuera".

Después de este drama, la nadadora cambia varias veces de entrenador, trabajando sobre todo con Philippe Lucas, pero sin encontrar una verdadera regularidad.

Los Juegos de Londres, en 2012, serán los del fracaso: Pellegrini termina sin medalla y navega en un mar de dudas.

Cuatro años más tarde, es abanderada de Italia en Río, donde consigue una cuarta final, pero no llega a subirse al podio.

Pero cada vez que se cuestiona su rendimiento, sigue reinando en los Campeonatos Mundiales (plata en 2013 y 2015, y oro en 2017 y 2019) a pesar de la llegada de un relevo generacional hambriento: "Soy demasiado vieja para estas emociones", bromea después del título en 2019 en Budapest.

El aplazamiento de un año de los Juegos Olímpicos es un nuevo obstáculo. Pero no se trataba de renunciar a este último sueño.

Ahora llega el momento de un último giro olímpico antes de "vivir un poco", como desea su madre Cinzia Lionello. "Fue a muchos lugares, nadó en las piscinas más bellas, pero es bueno que ahora haga un poco su vida".