Cumbre internacional en París para aliviar deuda de Sudán

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París (AFP)

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, saludó este lunes la revolución "post-islamista" de Sudán en una conferencia internacional en París para aliviar la deuda del país africano, en presencia de una quincena de jefes de Estado y de organizaciones internacionales.

Para esta cumbre, Emmanuel Macron recibió al presidente sudanés Abdel Fatah Al Burhan, así como a sus homólogos de Egipto, Etiopía y Ruanda. También asistieron dirigentes del FMI, el Banco Mundial y la Unión Africana, jefes de la diplomacia europea (Italia, Alemania) y del Golfo (Arabia Saudí, Kuwait), así como representantes de la ONU y la Unión Europea.

Antes de la cumbre, el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, anunció que París otorgará 1.500 millones de dólares a Sudán, en forma de préstamo puente, para ayudarle a pagar su enorme deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El presidente francés había hecho la promesa al primer ministro sudanés, Abdalá Hamdok, durante su visita a Francia en septiembre de 2019, seis meses después de la revolución que expulsó al dictador Omar al Bashir, que estuvo en el poder durante 30 años.

"Hourriya, Salam, Adalah", Libertad, Paz, Justicia. "Tres palabras que los actores de la revolución sudanesa corearon", dijo el presidente francés al inaugurar la cumbre, rindiendo homenaje a una transición que describió como la primera victoria en la región contra el islam político.

Pidió a los líderes de Sudán que continuaran con sus "valientes reformas económicas". "La reducción de la deuda de Sudán que pronto iniciaremos es un primer resultado de estas reformas, y esta trayectoria de retorno de Sudán al concierto de las naciones debe reforzarse", añadió.

"Buena decisión, en el momento adecuado. Ahora depende de Sudán y de la comunidad internacional demostrar que el nuevo Sudán es una oportunidad para los inversores y ya no un caso perdido. La ONU está dispuesta a apoyar", tuiteó Volker Perthes, enviado especial para Sudán, tras el anuncio francés.

- "Ejemplo de transición" -

Sudán, un país rico en recursos petrolíferos y mineros, arrastra una deuda externa de 60.000 millones de dólares. La pandemia de covid-19 ha afectado a una economía que lleva tres años en recesión, con una inflación alta y una grave escasez de productos básicos.

Sudán ya saldó la deuda del país con el Banco Mundial gracias a los 1.150 millones de euros de ayuda de Estados Unidos, que en diciembre retiró a Sudán de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, poniendo fin así a las sanciones económicas que lo mantenían vetado de la comunidad internacional.

Y Jartum anunció a principios de mayo que había obtenido un préstamo de 425 millones de dólares financiado por Suecia, Reino Unido e Irlanda para saldar sus deudas con el Banco Africano de Desarrollo (BAD).

Queda pendiente la cuestión de la deuda de Sudán con el Club de París.

La reestructuración de la deuda podría allanar el camino a la inversión extranjera en sectores estratégicos como las infraestructuras, la agricultura, la energía, los minerales y las comunicaciones.