El proyecto de Biden para tasar los beneficios empresariales globalmente choca con Irlanda

El ministro de Finanzas de Irlanda Paschal Donohoe en Lisboa el 21 de mayo de 2021.
El ministro de Finanzas de Irlanda Paschal Donohoe en Lisboa el 21 de mayo de 2021. CARLOS COSTA AFP
Anuncios

Washington (AFP)

Irlanda echó paños fríos sobre el proyecto del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de fijar una tasa impositiva de al menos 15% a los beneficios de las multinacionales en todo el mundo, en momentos en que el plan estaba reuniendo consenso en el G7.

El ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe, dijo que su país no tiene intención de aumentar su impuesto de sociedades, uno de los más bajos del mundo, rechazando la idea planteada la semana pasada por la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen.

"Tenemos serias reservas sobre una tasa impositiva mínima mundial a un nivel tal que significaría que solo unos países, y algunas de las principales economías, podrían beneficiarse de esa base", dijo al canal de televisión británico Sky News.

Irlanda no forma parte del G7. Pero el país, que aplica una tasa del 12,5% y, por lo tanto, atrae a muchas grandes empresas de todo el mundo, es un actor clave en las discusiones que se desarrollan bajo los auspicios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La semana pasada, Yellen había subrayado que el 15% era "un piso" y que las discusiones continuarían en aras de metas más "ambiciosas".

Esta es la primera vez que Washington propone formalmente un mínimo en este impuesto.

Dentro del G7, que reúne a Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, París y Berlín apoyaron de inmediato esta propuesta, estimando que el 15% era un buen compromiso.

- ¿Acuerdo político en el próximo G7 ? -

Según una fuente cercana a las discusiones en Europa, la propuesta estadounidense ha recibido un amplio apoyo y podría anunciarse un "acuerdo político" la próxima semana en la reunión del G7 que tendrá lugar en Londres, el 4 y 5 de junio.

Otras fuentes han evocado una simple declaración de principios que se produciría en el marco del encuentro del G20 de los días 9 y 10 de julio en Venecia (Italia).

La OCDE, que agrupa a 36 países, había puesto como fecha límite para una medida de esta clase en julio.

Hasta ahora se han mencionado umbrales que van del 12,5% al 21%, apoyados en particular por Francia, Alemania y el Parlamento Europeo.

El martes, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, apoyó la propuesta de Estados Unidos, destacando que cualquier tasa más alta que el impuesto actual sería "beneficiosa" para la economía mundial y para los distintos países.

En declaraciones al Washington Post, Georgieva destacó la importancia de poner fin a la "carrera a la baja" en los impuestos para ayudar a llenar las arcas estatales e invertir en educación, salud, infraestructura o la industria digital.

#photo1

Biden tiene intención de utilizar los impuestos corporativos para financiar su ambicioso plan de infraestructuras de 1,7 billones de dólares, que actualmente enfrenta una feroz oposición de los republicanos.

La jefa del FMI reconoció que un sistema tributario globalmente armonizado es particularmente complejo, ya que se trata de llegar a un consenso sobre "el punto ideal", aquello que es beneficioso para la economía mundial y a la vez para las autoridades tributarias de cada país.

Consultado por AFP, el Tesoro de Estados Unidos declinó comentar la posición del ministro irlandés, limitándose a citar las declaraciones de Yellen.