Más del 60% del apoyo del FMI por la pandemia fue para América Latina

Alejandro Werner, un economista mexicano nacido en Buenos Aires en 1967, anunció el mes pasado que a partir del 31 de agosto dejará su cargo al frente del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, adonde llegó en 2013.
Alejandro Werner, un economista mexicano nacido en Buenos Aires en 1967, anunció el mes pasado que a partir del 31 de agosto dejará su cargo al frente del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, adonde llegó en 2013. ZACH GIBSON AFP/Archivos
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Washington (AFP)

América Latina recibió más del 60% del apoyo financiero que el Fondo Monetario Internacional (FMI) destinó a los países para enfrentar la pandemia de covid-19, dijo el lunes el director del Departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner.

En un blog del FMI, el funcionario resaltó el respaldo del prestamista global a la región, en la que anticipó retos sustanciales en términos de crecimiento, fortalecimiento de las finanzas públicas y educación.

"Es importante destacar que el 60% del apoyo financiero que el FMI otorgó durante la pandemia se orientó a América Latina", dijo Werner en un video publicado en el sitio web del FMI.

Explicó que este apoyo se materializó a través de líneas de emergencia y líneas contingentes, así como en la extensión de algunos programas, como el nuevo acuerdo con Ecuador aprobado el año pasado después de la reestructuración de la deuda privada.

De los 110.188 millones de dólares de asistencia del FMI a 85 países para capear al impacto económico de la pandemia de covid-19, 68.013 fueron para 20 naciones de América Latina y el Caribe, nueve de ellas caribeñas.

Werner dijo que el Fondo prevé seguir apoyando a la región.

Una vez que las campañas de vacunación en la región se aceleren y los países vayan desarrollando paquetes de políticas para impulsar el crecimiento, el FMI espera "poder otorgar el apoyo financiero requerido para que estos programas se puedan implementar", dijo.

- Luz roja para la educación -

En su último informe de "Perspectivas de la economía mundial" (WEO, por sus siglas en inglés) el FMI mejoró las perspectivas para América Latina y el Caribe, previendo un alza del crecimiento de 4,6% para este año, una cifra de todos modos por debajo del promedio global de 6%.

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Werner estimó que, dados los retrasos en las campañas de vacunación, "tal vez la primera mitad del año sea un poquito menos dinámica de lo que pensábamos".

Y señaló que aún con un crecimiento cercano al 5% se estaría por debajo del nivel prepandemia dado que la contracción del PIB en la región en 2020 fue del 7%.

"El nivel de ingreso per cápita en 2025 probablemente sea similar al que veíamos en 2015, lo que muestra también un problema de agudización de la pobreza, de deterioro en la distribución del ingreso", advirtió.

Además del desafío que supone asegurar un crecimiento sostenible e inclusivo, Werner puso énfasis en las políticas fiscales necesarias para atender los elevados niveles de deuda luego de la pandemia.

Pero sobre todo, encendió las alarmas sobre el deterioro educativo de la región a consecuencia de los cierres de escuelas para evitar la propagación del covid-19.

"América Latina es una de las regiones del mundo en donde se ha perdido el mayor número de días de clases presenciales" y donde "el acceso a la educación remota es bastante desigual dependiendo de los niveles socioeconómicos", indicó.

"Establecer medidas correctivas que compensen la pérdida en educación en los últimos 14 meses va a ser muy importante para limitar los efectos sobre el crecimiento económico, pero también sobre la distribución del ingreso", subrayó.

- De corregir a prevenir -

Werner, un economista mexicano nacido en Buenos Aires en 1967, anunció el mes pasado que a partir del 31 de agosto dejará su cargo al frente del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, adonde llegó en 2013.

Preguntado sobre la relación del Fondo con la región, dijo que el movimiento hacia sistemas democráticos en las últimas décadas contribuyó a sociedades con mayor transparencia y por ende, con mucho más debate sobre las políticas públicas.

Por otro lado, señaló cambios en el FMI, que pasó de un concepto de estabilización macroeconómica a otro más amplio que incluye los indicadores sociales.

"Eso, desde el punto de vista del FMI, se ha reflejado a través de la protección del gasto social dentro de los programas de estabilización macroeconómica", dijo.

Werner también puso énfasis en la evolución de las herramientas del Fondo: de instrumentos correctivos a instrumentos preventivos.

"Esto cambia la dinámica en la relación con nuestros países miembros, porque es muy diferente ser parte de una estrategia preventiva de manejo de riesgo, que ser el socio que entra después que hay una crisis", apuntó.