OCDE

Impuestos a multinacionales, ‘el acuerdo fiscal internacional más importante celebrado en un siglo’

Mathias Cormann, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el 1º de junio de 2021 en la sede de la OCDE
Mathias Cormann, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el 1º de junio de 2021 en la sede de la OCDE Ian LANGSDON POOL/AFP

Ciento treinta países, con la notable ausencia de Irlanda, llegaron el jueves 1 de julio a un acuerdo sobre la reforma de la fiscalidad de las multinacionales, que incluye el establecimiento de un impuesto mínimo sobre los beneficios "de al menos el 15%", anunció la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

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"Tras años de trabajo e intensas negociaciones, este histórico paquete de medidas garantizará que las grandes empresas multinacionales paguen su parte justa de impuestos en todo el mundo", dijo Mathias Cormann, el secretario general de la OCDE que dirige estas negociaciones, citado en un comunicado.

Este acuerdo significa dos cosas. En primer lugar, en lo que se refiere al impuesto a las empresas. Los beneficios de las multinacionales, las que han seguido tejiendo su red en el mundo, serán gravados al menos con un 15%.

Esto significa que un país podrá reclamar más a una de sus empresas que obtienen beneficios en el extranjero. Por ejemplo: Francia con Renault, Orange o Carrefour, presentes en todos los continentes. Por supuesto, también concierne a gigantes estadounidenses como Amazon, Google, Facebook o Apple. Al final, serán ingresos fiscales adicionales. Francia, por ejemplo, espera ganar entre 5.000 y 10.000 millones de euros al año.

Para el Ministro de Finanzas francés, "se trata de un acuerdo ambicioso, completo e innovador. Es el acuerdo fiscal internacional más importante celebrado en un siglo".

Nuevo reparto de la torta

Y luego la gran novedad, es una nueva distribución del pastel. Hasta ahora, una empresa pagaba impuestos sobre sus beneficios sólo en el país donde tenía su sede. Estados Unidos para Amazon, Francia para Carrefour. Ahora, una parte de este impuesto debe pagarse al país donde opera la empresa. Los llamados "países de mercado". Esto es de gran interés para los países emergentes o en desarrollo. Una aclaración: las industrias mineras y ciertos servicios financieros están excluidos de este acuerdo.

La declaración conjunta, que se basa en el acuerdo alcanzado en el G7 a principios de junio, también prevé un reparto "más justo" de los beneficios entre los países donde se encuentran las sedes de las empresas y aquellos en los que realmente desarrollan su actividad, incluso sin presencia física. Esta parte del acuerdo se dirige especialmente a los gigantes digitales.

Un día histórico

La secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, celebró "un día histórico para la diplomacia económica", mientras que su homólogo alemán, Olaf Scholz, habló de un "paso colosal hacia una mayor justicia fiscal". Para el Ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, es "el acuerdo fiscal internacional más importante alcanzado en un siglo".

"Este plan de dos pilares será de inestimable ayuda para los Estados que necesitan movilizar los ingresos fiscales necesarios para restablecer sus presupuestos y finanzas públicas, al tiempo que invierten en servicios públicos esenciales, infraestructuras y las medidas necesarias para una recuperación sólida y sostenible tras la crisis", dijo la OCDE en su comunicado.

Los participantes en las negociaciones se han dado de plazo hasta octubre para "finalizar los trabajos técnicos" y preparar "un plan de aplicación efectiva en 2023".

Reticencias de algunos Estados, ONG críticas

Un pequeño grupo de países, entre los que se encuentran Irlanda y Hungría, que se mostraron muy reticentes a la propuesta de acuerdo que se estaba negociando, no firmaron la declaración concluida hoy, según la lista facilitada por la Organización.

Por el contrario, varias organizaciones han subrayado las insuficiencias y ambigüedades de este acuerdo. Según Oxfam, se sigue dando prioridad a los países ricos. La ONG también denuncia un número demasiado importante de exenciones, un acuerdo poco ambicioso.

El siguiente paso está previsto para dentro de una semana, durante la reunión de finanzas del G20 en Venecia, y después en otoño. Veremos si el entusiasmo de hoy sigue siendo compartido. Para Bruno Le Maire, que quiere continuar sus "contactos con (sus) homólogos europeos e internacionales, para convencer a los últimos países reticentes", es un imperativo de justicia.

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