Irlanda / Iglesia

El Vaticano considera “odiosos” los casos de pedofilia

El cardenal Sean Brady entrando en la iglesia St. Patrick en Roma, 14 de febrero de 2010
El cardenal Sean Brady entrando en la iglesia St. Patrick en Roma, 14 de febrero de 2010 Reuters / Alessia Pierdomenico
6 min

El Papa convoca a los obispos de Irlanda tras el escándalo de abusos sexuales a menores cometidos entre 1930 y finales de los años 90 en instituciones católicas.El número dos del Papa, Tarcisio Bertone, oficia una misa antes del encuentro con Benedicto XVI en la que pidió a los obispos irlandeses que reconozcan su culpa. 

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Informe desde Roma

Tras quince años de investigaciones y dos documentos aplastantes contra los curas irlandeses y el Estado, que silenció durante décadas los casos de pedofilia, los obispos viajan al Vaticano para confesarse ante el Papa.

Benedicto XVI ha organizado un seminario de dos días para escuchar las explicaciones de los obispos sobre una de las historias más oscuras y criminales de la Iglesia católica en Irlanda, el abuso sexual a niños durante más de 60 años en instituciones irlandesas gestionadas por católicos.

Hay dos informes que no dejan lugar a dudas, el informe Ryan y el informe Murphy que recogen testimonios de las víctimas, unos relatos estremecedores que durante años fueron silenciados por los altos cargos religiosos y por el Estado convirtiéndose en cómplices de esta violencia moral, física y sexual.

Según el informe Ryan 35.000 menores sufrieron una letanía de horrores entre 1930 y finales de los 90 en instituciones religiosas llamadas “escuelas industriales”, la mayoría eran huérfanos.

La investigación que dio lugar al informe Murphy ha permitido identificar a 440 víctimas y a 46 curas que abusaron de los menores entre 1975 y 2004. Durante décadas, la Iglesia se preocupó más de esconder los escándalos que de ocuparse de las víctimas cuyas vidas se rompieron tras pasar por estas instituciones religiosas.

Así lo denuncian los informes que apuntan directamente al arzobispado de Dublín como el responsable de haber corrido un tupido velo para esconder los crímenes.

Unos actos que este lunes, antes del encuentro con el Papa, fueron calificados por Tarcisio Bertone, de “particularmente odiosos”. El número dos del Vaticano habló en una misa a la que también asistía el episcopado irlandés.

En la homilía, Bertone se mostró preocupado por el pernicioso efecto que el escándalo podría tener entre los fieles irlandeses, perder la fe. “Es en realidad la tormenta más peligrosa, la que afecta al corazón de los creyentes, sacudiendo su fe y amenazando su capacidad para confiarse a Dios”, afirmó Bertone que afirmó sin embargo que hay lugar a la “purificación y “santificación” siempre que los autores reconozcan el pecado.

El escándalo ha provocado la dimisión de cuatro obispos acusados de silenciar los escándalos pero hay uno que se resiste. Se trata de Martin Drennan que no ha cedido a la presión y se niega a dimitir. Drennan fue obispo auxiliar de la diócesis de Dublín y en el informe Murphy se le acusa de haber hecho oídos sordos de los abusos.

“Altar boy” destapa el escándalo

Entre los menores que sufrieron los horrores se encuentra Andrew Madden, actualmente de 48 años y 12 cuando se convierte en monaguillo de uno de los curas pedófilos. Su testimonio, que se puede leer en la edición de este lunes del diario francés Libération, no deja lugar a dudas sobre la complicidad de la Iglesia y del Estado.

Madden sufrió abusos durante tres años por el cura Ivan Payne y a pesar de que finalmente rompió el silencio al denunciar el caso a uno de sus profesores, lo único que consiguió es que el agresor fuera transferido a otra parroquia. Y eso a pesar de que el profesor informó del caso a la jerarquía eclesiástica y de que Payne reconoció los hechos.

Tras 13 años hundido en el alcoholismo, Madden, quién soñaba con convertirse en cura y cuya candidatura para entrar en la Iglesia fue rechazada sin explicaciones, decide amenazar a la Iglesia quién para evitar que se rompa el secreto le ofrece 27.500 libras por su silencio.

Madden rechaza el dinero y decide escribir un libro “Altar Boy”, el monaguillo donde finalmente denuncia los abusos. El diario Sunday Times publica su historia en 1995 sacando a la luz finalmente los miles de casos de pedofilia repetidos durante décadas.

Este es sólo uno de los relatos que hoy los obispos presentan a Benedicto XVI, un encuentro del que las víctimas no esperan nada. “La cultura de ahogar los escándalos es típica en Irlanda. Me pregunto si todo esto no se trata de una coreografía vacía”, denuncia Madden.

 

 

 

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