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Atentado en Moscú

La política de seguridad rusa, cuestionada

La gente deposita flores en memoria de las víctimas de la explosión en la estación de metro de Lubyanka, 30 de marzo de 2010
La gente deposita flores en memoria de las víctimas de la explosión en la estación de metro de Lubyanka, 30 de marzo de 2010 ©Reuters
Texto por: RFI
3 min

Aumenta a 39 el número de muertos en el doble atentado suicida en el metro de Moscú. Medvedev llama a endurecer la legislación contra los terroristas tras el ataque. La prensa rusa y los analistas critican al gobierno porque consideran que este ataque muestra que no hubo avances en la lucha contra el separatismo en el Cáucaso a pesar del discurso oficial.

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Con la muerte de esta mujer ya son 39 las víctimas mortales de este ataque, el más mortífero en Rusia en los últimos seis años. El metro de Moscú ya había sido atacado en 2004 en dos ocasiones, el más duro en febrero cuando un triple atentado se cobró la vida de 44 personas e hirió a centenares. Dos años antes, un comando checheno había tomado como rehenes a 800 personas en el teatro de Doubrovka de la capital, en el asalto de las fuerzas rusas murieron 180 personas, la mayoría asfixiadas por gas.

La pesadilla vuelve pues en este 2010 a la capital rusa donde este lunes dos mujeres se inmolaron a 45 minutos de intervalo en el metro de Moscú. La primera explosión se registró en hora punta, a las 7h42 de la mañana en la céntrica estación de Lubyanka, la otra bomba explotaba en la misma línea en la estación de Park Kulturi. Los dos terroristas eran mujeres, acompañadas por dos mujeres más que fueron grabadas por las cámaras de seguridad y que la policía está buscando.

Todos apuntan a los terroristas del Cáucaso como a los autores de la matanza. “Sólo los boevikis (insurgentes islamistas) son capaces de montar tales operaciones en Rusia. Los neonazis y otros grupos extremistas no tienen ni la capacidad humana ni técnica para hacerlo”, explica Andreï Soldatov, especialista de los servicios secretos rusos y redactor jefe del sitio Agentura.ru, citado por el diario francés Libération.

Mano dura contra los terroristas

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, llamó este martes, día de duelo en el país, a reforzar la legislación antiterrorista. "Tenemos que concentrar nuestra atención en mejorar la legislación que apunta a la prevención de acciones terroristas", dijo el jefe de Estado ruso. 

El atentado pone en duda la capacidad del gobierno para hacer frente a la amenaza terrorista y la efectividad de las leyes y las reformas que han introducido, primero Vladimir Putin y luego su sucesor a la presidencia, Dimitri Medvedev. Unos cuestionamientos que surgen después de una campaña oficial en la que Moscú aseguraba que todo estaba controlado y que se iba a acabar con la amenaza del separatismo del Cáucaso del Norte.

Sin embargo, la prensa rusa de este martes es muy escéptica e incluso acusadora sobre la estrategia del tándem Putin en la jefatura del gobierno y Medvedev en la presidencia para acabar con el terrorismo que los moscovitas creían relegado a la periferia del país.

Así pues, los diarios lamentan el “fin de las ilusiones” sobre la seguridad en Rsuia. “La realidad puso fin a las ilusiones sobre la seguridad en lo cotidiano”, afirma el económico Vedomosti.

“Dos explosiones, con media hora de intervalo (…) ¿Y dónde? En pleno centro de Moscú, en el corazón del país. Bajo la nariz de los servicios de seguridad”, comenta el diario popular Tvoi Den. Y es que la primera bomba explotó en la estación de la plaza Lubyanka, dominada por el edificio donde está la sede del FSB, los servicios secretos rusos, la ex KGB.

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