Europa/Economia

Zapatero descarta el contagio en el PIIGS

El presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
El presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero. ©Reuters

El presidente del Gobierno español ha descartado “totalmente” este viernes la posibilidad de un rescate financiero de España por la Unión Europea y el FMI. Tras la inquietud creciente sobre un posible contagio de la crisis financiera a ese grupo de países que los economistas anglosajones denominan como PIIGS, Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España. Madrid desmiente los rumores. 

Anuncios

Después de Grecia, ha sido ahora Irlanda el país contagiado por la especulación de los mercados financieros, al registrar un record histórico su prima por riesgo de crédito. Pero ahora son las tasas de interés de la deuda española las que han alcanzado un incremento de 260 puntos.

Sin embargo el presidente del Gobierno español se ha echado al ruedo inmediatamente para calmar los ánimos, al recordar que la deuda pública en España se mantiene 20 puntos por debajo de la media europea. Reiterando la opinión expresada por su ministro de Economía, Elena Salgado, Zapatero afirmó “no hay ningún escenario posible que contemple el rescate de España”.

Mientras el semanario británico The Economist pone sus esperanzas en Zapatero para evitar el contagio de la crisis en los países de la zona euro, el jefe del Gobierno español ha puesto de relieve que su equipo “está recolocando las piezas y eliminando el colesterol malo” de la economía española, “que había engordado artificialmente”, en particular en el sector de la construcción.

Según la oficina europea de estadísticas, Eurostat, en 2009 la deuda media de los 25 países de la Unión Europea alcanzó el 74,7% del PIB, Producto Interior Bruto. En Francia representa 78,1%, en Alemania 73,4 % y en España solamente el 53,2%. Sin embargo en los últimos meses la deuda española ha alcanzado ya el 60% del PIB.

A guisa de respuesta al artículo de The Economist, que le pedía que “reavive las reformas para detener la caída de la divisa europea”, Zapatero ha precisado que “el plan de reducción del déficit se está cumpliendo escrupulosamente” y ha destacado que el sistema financiero español “es de los mas sólidos y estará consolidado a fin del presente año”.

El plan de rigor del gobierno socialista español prevé la reducción del déficit público que fue del 11,1% en 2009 a 9,3% en 2010, 6%en 2011 y 3% en 2013. El plan de austeridad ha conducido a una reducción del sueldo de los funcionarios y un aumento considerable del mas injusto de los impuestos el IVA, impuesto sobre el valor añadido, que pagan igualmente todas las categorías sociales.

Sin embargo los que alimentan la inquietud de los mercados ponen de relieve que el desempleo ha crecido en España, alcanzando a 20% de la población activa, el índice mas elevado de la zona euro. Por otra parte el nivel de endeudamiento de los hogares y de las empresas está por encima de la media europea.

A esto se añade la inquietud sobre la gestión económica en las diferentes Autonomías españolas. El excesivo costo de la administración catalana es ahora el blanco de numerosos ataques, ya que Cataluña ha perdido el rango de primera región económica de España.

Por su parte un portavoz del gabinete del Primer ministro portugués José Sócrates ha desmentido las informaciones publicadas por la prensa alemana sobre una posible ayuda de la Unión Europea y del FMI, Fondo Monetario Internacional a Portugal. “No ha habido ninguna presión de Berlín, ni del Banco Central Europeo para que Portugal solicite ayuda, es absolutamente falso”. Afirmó el portavoz.

No obstante, la inquietud de los mercados sigue siendo alimentada y un destacado economista de la Deutsche Bank ha declarado: “la reestructuración de ciertos países de la zona euro actualmente en dificultad, no podrá evitarse”.

La cuestión había sido ya evocada por Nicolás Sarkozy y Ángela Merkel en Deauville en el mes de octubre al pedir “una revisión del Tratado, con el objetivo de crear un mecanismo permanente y robusto para asegurar un tratamiento ordenado de la crisis en el futuro, que comprenda los acuerdos necesarios para una adecuada participación del sector privado”. Una declaración que disparó el temor de los inversores y la especulación sobre la prima riesgo de tan colosales deudas públicas.

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas