UE/INMIGRACIóN

La UE, presta a culminar su endurecimiento normativo hacia la inmigración

Un grupo de inmigrantes,  en las calles de Atenas (Grecia).
Un grupo de inmigrantes, en las calles de Atenas (Grecia). ©Aída Palau/RFI
Texto por: RFI
3 min

En 2008 se aprobó la directa de retorno de ‘sin papeles’, que permitía detenerlos 18 meses antes de ser repatriados, y, entre hoy y mañana, previsiblemente aprobará la norma de permiso único, que deroga varios derechos de este colectivo.

Anuncios

 

Cuando hay crisis económica, la población inmigrante queda rápidamente en entredicho. También en la Unión Europea. Si se cumplen los pronósticos, Europa aprobará entre hoy y mañana la directiva de permiso único, una norma que pretende regular la inmigración ilegal y que ha desatado numerosas críticas porque discrimina a los trabajadores inmigrantes.

De aprobarse, sería la segunda parte de un viaje que endurece las normas contra la inmigración que comenzó en 2008, con la aprobación de la directiva de retorno de los sin papeles. En aquella ocasión, se aprobó que los inmigrantes irregulares que sean detenidos en suelo europeo puedan pasar hasta 18 meses retenidos en centros de internamiento mientras se tramita su expulsión y los menores de edad podrán ser repatriados.

Ahora es el turno de la directiva del permiso único, que establece un procedimiento para los permisos de residencia y trabajo para los ciudadanos de fuera de la Unión. Para algunos en el Parlamento Europeo ésta es una norma que deroga importantes derechos y provoca la exclusión de numerosos colectivos. “Se está rompiendo el contrato social que es la base de la UE”, asegura el eurodiputado español, Alejandro Cercas, en una entrevista concedida a El País.

En opinión del eurodiputado socialista, esta norma establece “un nuevo tipo de esclavitud moderna”. Con la directiva de permiso único propuesta por la Comisión, “los hoteles y restaurantes europeos corren el riesgo de llenarse de temporeros de terceros países con menos protección social que los trabajadores europeos”, explica Cercas.

Lo que denuncian los críticos de la medida, es que la propuesta, que pretende fijar un marco de derecho uniforme para los inmigrantes ilegales, está llena de exclusiones y derogaciones. Según explica El País, perjudica, por ejemplo, a los trabajadores temporales, a los trasladados por empresas de terceros países, a los desplazados, a los de empresas prestadoras de servicios mediante contrato...

Entre las derogaciones más significativas están las referidas a la exportación de pensiones, el derecho a la vivienda, a la formación, el reconocimiento de prestaciones familiares y a la educación permanente. También quedarán afectados la igualdad de trato en el despido, el reconocimiento de diplomas o el pago de pensiones de los trabajadores inmigrantes de terceros países, ya que sólo se aplicarían a "aquellos trabajadores que entren a partir de la entrada en vigor” de la directiva lo que puede crear dos categorías de trabajadores diferentes.

Los críticos dicen que esta directiva está poniendo la legislación europea muy por debajo de la de Naciones Unidas y de la del Consejo de Europa sobre idéntica materia, ratificados por numerosos países de la UE.

 

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas