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Rusia / Europa

¿Habrá una nueva guerra del gas entre Rusia y Europa?

El presidente Putin (10/04/2014)
El presidente Putin (10/04/2014) REUTERS/Mikhail Klimentyev
Texto por: RFI
3 min

Si Kiev no paga su deuda, Rusia podría cortar el suministro de gas a Ucrania, país por el cual transita la mitad del gas que Europa le compra a Rusia. Ante esta amenaza, la Unión Europea, que compra el 70% de la energía rusa, pidió a Moscú que no utilice el gas como ‘arma política’.

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Por Elisenda Panadés

Una nueva guerra del gas podría estallar entre Rusia y Europa tras el conflicto en Crimea. El 30% del gas consumido por los países europeos proviene de Rusia y la mitad de este gas transita por Ucrania. Este país acumula una deuda de 2.200 millones de dólares por sus importaciones de gas a Moscú, a quien compra 30.000 millones de metros cúbicos de gas al año.

Ante esta deuda, Putin ha solicitado este 10 de abril una reunión urgente a los líderes europeos destinada a resolver este impago y evitar así el corte de suministro a Ucrania. En una carta remitida a 18 líderes europeos, de los cuales 13 son de la UE, el mandatario ruso advirtió el jueves que “se verá obligado a pedir un prepago de los suministros de gas (a Ucrania) y, en caso de no respetarse las condiciones, cesar total o parcialmente el abastecimiento”.

Un corte del suministro de gas a Ucrania podría provocar problemas de abastecimiento a Europa en otoño, cuando aumenta su consumo y teniendo en cuenta las reservas actuales de gas en Europa, las cuales “son de 37.000 millones de m3, es decir la mitad de sus capacidades”, indicó Sabine Berger, portavoz del comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger.

Sin embargo, la estrategia es arriesgada para Moscú: el gas es un arma de doble filo. Por un lado, “la UE es un buen cliente (de Rusia), compra el 70% de las exportaciones rusas de energía que contribuyen en cerca del 50% a los ingresos del presupuesto federal ruso”, indicó Pia Ahrenkilde-Hansen, portavoz de la Comisión europea.

Por otro lado, los países europeos ya han empezado a proveerse del gas ruso a través del gaseoducto del mar Báltico, que conecta Rusia con Alemania (uno de los principales clientes del gas ruso) y además quieren reducir su dependencia respecto a Moscú, importando gas de otros países como Noruega o Argelia.

Consciente de ello, el Kremlin sigue sus complicadas negociaciones con Pekín con miras a exportar su recurso energético al gigantesco mercado asiático.

Por su parte, Ucrania se niega a pagar el aumento del 80% del precio del gas impuesto por Moscú, que a partir de abril es de 485,5 dólares por mil metros cúbicos de gas, negocia comprar el recurso energético a empresas francesas y alemanas. Kiev espera también la ayuda financiera que Europa le prometió hace un mes de 11.000 millones de euros, aunque ésta es más destinada a promover reformas que a pagar la factura del gas de Ucrania.

La UE pide a Rusia ‘respectar sus contratos’

La Unión Europea (UE) pidió este 10 de abril que los proveedores de energía, en particular Rusia, ‘respeten sus contratos’ y consideró del ‘interés de todos’ no utilizar la energía como un ‘arma política’, indicó una portavoz de la Comisión.

Por el momento "el suministro de gas ruso se lleva a cabo con normalidad", indicó Sabine Berger, portavoz del comisario de Energía, Gunther Oettinger.

Las compras de gas de Europa a Rusia, de 133.00 millones de metros cúbicos al año, ascendieron el año pasado a 35 millardos de euros, se decir, a tres millardos por mes. )
 

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