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GRECIA ELECCIONES

Triunfa la izquierda radical, pierde la austeridad

El líder de Syriza, Alexis Tsipras, habla ante su electorado en Atenas tras la victoria en las legislativas del domingo 25 de enero
El líder de Syriza, Alexis Tsipras, habla ante su electorado en Atenas tras la victoria en las legislativas del domingo 25 de enero REUTERS/Marko Djurica
Texto por: RFI
3 min

El partido anti-austeridad Syriza vence con un 36,2% de los votos, ocho puntos por encima de los conservadores de Nueva Democracia, liderados por el primer ministro saliente Antonis Samarás. Los votos obtenidos, sin embargo, no dan a Syriza la mayoría absoluta en el parlamento. Los neonazis de Aurora Dorada se convierten en la tercera fuerza. El líder de Syriza, Alexis Tsipras, asegura que Grecia “ha dejado atrás la desastrosa austeridad, el miedo y cinco años de dolor”

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"El veredicto de nuestro pueblo significa que se acabó la troika", aseguró el victorioso líder de Syriza en alusión a los principales acreedores del país, la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. Alexis Tsipras anunció, además, su intención de negociar "una nueva solución viable" para Grecia y Europa por su millonaria deuda que supone el 175% del Producto Interno Bruto del país, cuyo nivel de desempleo alcanza el 25%.

El primer ministro saliente, Antonis Samarás, admitió la derrota de su formación conservadora Nueva Democracia: "El pueblo se pronunció y respetamos su decisión", declaró. Tras diez años en el gobierno, Samarás aseguró que deja un país que sale de la crisis, miembro de la Unión Europea y del euro y llamó a Syriza a la continuidad: “Deseo que el próximo gobierno mantenga estos éxitos". El partido neonazi Aurora Dorada se sitúa como tercera fuerza y en cuarta posición, el centrista To Potami (El Río , en español).

 

La UE se prepara para lidiar con Tsipras

Desde el año 2010, los acreedores internacionales de Grecia han inyectado en el
país un préstamo que supera los 240.000 millones de euros y, a cambio, han exigido al país la aplicación de unos draconianos planes de austeridad. La aparición de un jefe de Gobierno europeo dispuesto a terminar con esta austeridad y a reestructurar radicalmente la gigantesca deuda de su país ha lanzado la alarma en varias capitales europeas.

Ante la victoria en Grecia del partido de izquierda y antiausteridad Syriza, la estrategia de la Unión Europea es mostrar su voluntad de negociar con el próximo primer ministro pero recordándole, al mismo tiempo, la necesidad de contar con la zona euro si quiere continuar beneficiándose de la ayuda financiera.

En ese sentido, la reunión de ministros de Finanzas de la Eurozona de este lunes en Bruselas, y en la que se abordará el programa de ayuda financiera del que se beneficia Atenas, servirá para enviar los primeros signos de una eventual voluntad de diálogo.

Los socios de Grecia están dispuestos a otorgar el tiempo necesario al nuevo gobierno antes de poder negociar serenamente su plan de ayuda, aseguró el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin. Sí es así, es factible prever una prolongación del programa actual de pagos, que ya se extendió en diciembre hasta finales de febrero. Pero el tiempo corre para el líder antiausteridad. Según Sapin, la importancia reside en saber hasta cuándo Grecia puede aguantar en términos de tesorería. "¿Será Grecia capaz, a finales de marzo, de pagarle a sus funcionarios?", se preguntó el ministro francés, que cree que la cuestión todavía no está resuelta.

 

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