La fonoteca de RFI

Los 50 años de Serrat en la música

Audio 29:55
Carátula del disco "Antología desordenada" de Serrat
Carátula del disco "Antología desordenada" de Serrat

El cantante español Joan Manuel Serrat conmemorará este 2015, cincuenta años de vida artística, y empieza a celebrarlo con la publicación de una “Antología desordenada”, una recopilación de 50 canciones escogidas sin más criterio que la elección personal, deliberada, del propio Serrat.

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“¿Por qué éstas 50 y no otras?”, se pregunta el cantautor en las notas que abren la bella caja de 4 discos, en los que canta a dúo con 31 artistas y grupos, varios de ellos provenientes de América Latina. Un muestrario, pues, de la carrera de una de las figuras más importantes de la canción hispanoamericana, que revisita con el aliento de hoy, sus canciones de siempre.

Como la conocidísima“Fiesta”, esta vez reinterpretada por Serrat y un particular colectivo de músicos argentinos, la Resaca Sudaca, que cuenta con los nombres, entre otros, de Fito Páez, León Gieco y Víctor Heredia… una pieza que agrega carnaval y luz a la conmemoración de aquel 18 de febrero de 1965, el día que en que un joven Serrat, por entonces de 18 años, hizo su primera aparición en un estudio de Radio Barcelona para presentar sus canciones. Serrat empezaba quizá a desistir de sus estudios de ingeniería agrícola, y se aferraba cada vez más a la guitarra que le había regalado su padre. Aquel día cantó en catalán y en español, vislumbrando lo que sería una trayectoria en la que ambas lenguas han convivido con prolijidad y acierto.

Sin embargo, el bilingüismo alguna vez trajo problemas a Serrat, que en 1968 había sido designado por la Televisión Española para representar el país en el popular concurso de Eurovisión, aunque como intérprete de una canción ajena. Poco antes, Serrat había publicado su primer disco en español, con el que cosechó críticas que lo tildaban de  traidor a la lengua catalana. Serrat pidió cantar en catalán en el evento, pero ante la respuesta negativa, decidió no participar en el concurso. En vez de eso, inició una breve pero fructífera colaboración con el legendario pianista Tete Montoliu, tras lo cual uniría esfuerzos con el también pianista Ricard Miralles, quien ha sido uno de los acompañantes clave en esta aventura que ya cumple medio siglo.

Fue con Miralles que Serrat dio sus primeros conciertos en América Latina, a finales de la década del sesenta, y escapando de la presión tras el caso Eurovisión. El periplo consolidó una relación de amor mutuo que dura hasta hoy, un descubrimiento recíproco que va actualizándose, enriqueciéndose, con cada nueva gira de Serrat por el continente. La primera de ellas arrancó en Brasil, siguió por Argentina y continuó por Chile, México y Venezuela. En las notas del disco, el propio Serrat afirma que es reconocido como un “latinoamericano de Barcelona”.

1973 marcó la primera visita de Serrat a Cuba y el inicio de una interesante relación con varios artistas de la Isla, que en aquel momento incluyeron a Carlos Puebla y los Tradicionales. La lista tiene por supuesto el nombre de Pablo Milanés, con quien Serrat comparte preocupaciones estéticas que trascienden lo político. Para la ocasión de este aniversario, Serrat y Milanés cantan “Te guste o no”, aunque con el acompañamiento original de la versión instrumental.

Desde luego, en sus viajes a Cuba, Serrat también hizo amistad con otro de los grandes pilares del movimiento de la Nueva Trova Cubana, y en general uno de los músicos más importantes de la Isla. Hablamos de Silvio Rodríguez, con quien Serrat elige cantar uno de sus grandes clásicos, “Lucía”, la que es considerada una de las más bellas declaraciones de amor no solo de la obra de Serrat, sino de la música en español. Una versión que representa una gran novedad, pues es la primera vez que Serrat y Rodríguez graban juntos.

Para esta ocasión, Serrat decidió conservar algunas versiones de canciones que grabara en el pasado, y una de esas piezas también remite a América Latina. En 2009, Serrat participó en el disco “Cantora”, de la argentina Mercedes Sosa. El español rescata la canción para esta antología, una versión con un delicado arreglo de cuerdas de estos versos que Serrat regaló a Sosa.

La relación con América Latina fue más profunda luego de que el franquismo condenara al exilio a Serrat, que había criticado públicamente los últimos fusilamientos del régimen. Durante el tiempo fuera de España, Serrat vivió en México, aunque ya antes había tenido la ocasión de profundizar lazos con figuras como Aníbal Troilo y Atahualpa Yupanqui, en Argentina, de oponerse a la dictadura chilena, al tiempo de prometer no volver mientras el país no recuperara la democracia, y de conocer la obra del uruguayo Mario Benedetti, que lo impactó al punto de basar en los poemas de Benedetti el disco “El sur también existe”, editado en 1985, y cuyo canción homónima revisita en esta “Antología”, en uno de los pocos momentos de esta compilación en los que Serrat canta en solitario.

Desde luego, la relación con América Latina ha tenido mucho que ver con Brasil, el primer país al que llegó Serrat. Fue allí, en Río de Janeiro, donde el cantante ganó en el IV Festival de la Canción de la ciudad carioca con su canción “Penélope”, otro de sus clásicos. Años después, Serrat grabaría uno de sus dos discos en portugués. En él colaboraron, entre otros, grandes como Caetano Veloso, Gal Costa, Toquihno y María Bethania, quien participó en el disco con la canción que también da título al disco, y que es reeditada en esta “Antología” con otro interesante arreglo de cuerdas, y la voz potente de Bethania, que canta en portugués la primera mitad de la pieza para que Serrat lo haga, a su turno, en español, completando el dueto.

Destaca en esta “Antología desordenada” la colaboración de Serrat con el panameño Rubén Blades, que lleva al terreno de la salsa el clásico de Serrat “La libertad”, basado en el poema de Miguel Hernández, y que acá ilustra muy bien la faceta más comprometida de ambos cantantes, y también la amplitud estilística de Serrat, que se siente bastante a gusto cantando entre las sonoridades del son montuno.

Pero sin duda que no se podría pasar por alto otra de las colaboraciones más interesantes de la “Antología”, la que Serrat lleva a cabo con “Calle 13”. El dúo puertorriqueño es uno de los invitados más contemporáneos de la recopilación, y muestra toda la versatilidad de Serrat al entrar al campo de los boricuas. La versión compartida de “Algo personal” es enriquecida con el rap de Residente. En la oscilación de la voz de Serrat y la cadencia verbal del primero se va construyendo una interpretación inolvidable y de notable vigencia, una protesta llena de humor, ironía y sutileza.

Desde luego, la conmemoración de estos 50 años tendrá una gira que llevará a Serrat por América Latina, comenzando por Uruguay, en Montevideo, donde dará seis conciertos en el Teatro Sodre. Luego atravesará el Río de la Plata para otras seis fechas en el mítito Grand Rex de Buenos Aires, en Argentina, país del que recorrerá otras ciudades durante marzo y abril. La gira seguirá con tres conciertos en Chile y continuará en mayo en Europa, con varios conciertos en tres capitales europeas, Madrid, Londres y París, claro, porque el histórico Teatro Olympia será el escenario para que Serrat cante sus canciones, el próximo 29 de mayo.

Por lo pronto, habrá que seguir escuchando esta “Antología desordenada”. Lo haremos con “Hoy por ti, mañana por mí”, una canción de la que Serrat comparte autoría con Joaquín Sabina, y que en esta ocasión interpreta junto a la cantante peruano-mexicana Tania Libertad, una canción que parece apelar a la solidaridad de las personas, y a nunca perder la alegría.

Es con esta canción que ponemos punto final a esta fonoteca consagrada al universo de Serrat. En la realización estuvo Steven Helsly, nosotros volveremos dentro de poco, no olviden dejarnos sus comentarios en nuestra página Facebook o en el sitio web rfimundo.com

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