Europa

Alemanes dan la bienvenida a los migrantes

Distribución de agua y alimentos en la estación de Múnich, el 1 de septiembre de 2015.
Distribución de agua y alimentos en la estación de Múnich, el 1 de septiembre de 2015. REUTERS/Lukas Barth
Texto por: RFI
3 min

Mientras la ola récord de migrantes divide y enfrenta a los países europeos, ciudadanos alemanes, apoyados por el llamado a la tolerancia de la canciller Angela Merkel, reciben con los brazos abiertos (y víveres) a quienes llegan entre tren huyendo de la guerra y la pobreza. Su actitud contrasta con el rechazo de otros alemanes, así como de otros países que se oponen a su llegada.

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Una vez que franquean los Balcanes y Hungría, los migrantes estiman que pueden llegar fácilmente a Alemania. Este sentimiento es alimentado por las declaraciones del lunes pronunciadas por la canciller Angela Merkel, rechazando las manifestaciones de quienes se oponen a esta acogida. “No sigan a quienes organizan estas manifestaciones. Tienen prejuicios, y están motivados por el rechazo del otro e incuso del dio. Aléjense de esa genta”, dijo.

 
Por otro lado, Merkel rindió homenaje a sus compatriotas que dan la bienvenida a los recién llegados. “Nuestro país sigue siendo un buen país. Estoy orgullosa de ver cuánto se comprometen para acoger los refugiados. Son muchos más numerosos que quienes los rechazan. Cuando tantas personas están listas a sacrificarlo todo para que se cumplan sus sueños en Alemania, esto no da una mala imagen de nosotros. El mundo nos considera como un país de esperanzas y oportunidades. Y esto ciertamente no ha sido siempre así”, dijo Merkel, quien conoció la problemática de los refugiados al nacer en Alemania Oriental.

Este lunes por la noche y martes por la mañana, en Baviera, este llamado se materializó en escenas de solidaridad y hasta de algarabía, con la llegada de cientos de refugiados sirios en la estación de trenes de Múnich, observó Pascal Thibaut, corresponsal de RFI en Alemania.

Los migrantes fueron recibidos por alemanes que les distribuyeron bebidas y alimentos. Algunos fueron identificados en el mismo lugar, otros fueron conducidos en autobús a centros de acogida.

Los últimos en llegar, a quienes se les había impedido salir de Hungría, son un símbolo fuerte. Su llegada en tren recuerda la época de los refugiados de Alemania del Este en el verano de 1989, poco antes de la caída del Muro de Berlín.

Muchos sirios quieren llegar a Alemania, sabiendo que este país recibe a muchos refugiados que piden asilo y sobre todo muchos compatriotas. La declaración de Angela Merkel, quien anunció la semana pasa que ningún sirio sería expulsado a otro país de la Unión Europea, hizo que Alemania se volviera aún más popular. Algunos refugiados sirios han escrito cartas de amor a la canciller, que reconoció que su llamado había provocado “cierta confusión”.

 

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