Siria / Reunión de Viena

Bachar al Assad, la manzana de la discordia

El Secretario de Estado John Kerry y el canciller ruso Serguei Lavrov en Viena, 30 de octubre de 2015.
El Secretario de Estado John Kerry y el canciller ruso Serguei Lavrov en Viena, 30 de octubre de 2015. REUTERS/Leonhard Foeger

La reunión de los países implicados en el conflicto sirio se abrió en la capital austríaca, con la participación de Irán, a fin de encontrar una solución política a la guerra.

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Si bien las deliberaciones sobre las posibles fórmulas que permitan poner fin a la crisis permiten hablar de un progreso del campo de la paz, aún sería prematuro esperar un acuerdo en relación al futuro del presidente Bachar al Assad.

Este asunto divide a los participantes en las negociaciones. Las potencias regionales rivales, Arabia Saudita (sunita) e Irán (chiíta), tienen posiciones divergentes sobre el tema: Riad financia a los grupos de oposición sirios, mientras que Teherán, aliada de Bachar al Assad, participa abiertamente en la guerra, en defensa de su régimen.

La presencia de Irán en la reunión es un signo más de su reintegración a la comunidad internacional, varios meses después de la firma de los acuerdos nucleares. El espaldarazo se lo ha dado el Secretario de Estado norteamericano John Kerry, al recibir desde anoche mismo, en un encuentro aparte, al canceller iraní Mohammad Javad Zarif, así como a su colega ruso Serguei lavrov.

Pese a que inicialmente Washington se había mostrado hostil a la presencia de Irán en las negociaciones de Viena, Kerry afirmó que ya era hora de «acordar un lugar a Irán en torno a la mesa de negociaciones».

El Secretario de Estado consideró que estas conversaciones constituyen «la oportunidad más prometedora para encontrar una apertura política», aunque no espera una resolución inmediata del conflicto.

Ya la semana pasada se realizó una primera ronda de deliberaciones con los cancilleres estadounidense, ruso, saudita y turco, que hasta este momento defienden posiciones opuestas sobre el asunto. Aun así, la reunión fue posible, lo que significa que los representantes de estos cuatro países pueden discutir. Anoche, en vísperas de la reunión ampliada, los cuatro volvieron a encontrarse.

Este viernes, participan además en las negociaciones unos veinte representantes de diplomacias occidentales y del Medio Oriente (Líbano, Egipto, Francia, Reino Unido, Alemania y la Unión Europea), cuyos países están implicados de una u otra manera en la crisis siria.

Serguei Lavrov, el canciller ruso expresó su satisfacción: «Por fin logramos reunir en torno a una misma mesa a todo el mundo, sin excepción ». Dicho sea de paso, al igual que John Kerry, también deliberó con la delegación iraní ayer.

Sin embargo, de momento no se contempla la participación del gobierno o de la oposición de Siria en estos encuentros.

Las perspectivas de Bachar al Assad

El porvenir del presidente sirio es el principal obstáculo para la obtención de un acuerdo en Viena. De allí que por ahora no se discuta sobre él.

Rusia lanzó el 30 de septiembre pasado una campaña de bombardeos contra los grupos representativos de la oposición siria, que ha calificado de terroristas, con el objetivo de reforzar al régimen sirio. Moscú insiste, apoyado por Teherán, en que Bachar al Assad desempeñe un papel de peso en la transición política siria.

Irán también aporta una ayuda militar a Damasco. Su canciller, Mohammad Javad Zarif, subrayó antes de viajar a Viena la importancia de la no ingerencia «en los asuntos interiores de Siria» y del «respeto a la soberanía del país y al derecho del pueblo sirio a decidir su destino».

Por el contrario, Arabia Saudita está convencida de que el presidente sirio «partirá al término de un proceso político o que será derrocado por la fuerza », tal como declaró ayer el canciller Adel al-Jubeir.

París desea que se negocie un «calendario preciso» de la partida de al Assad, afirmó el jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius: «Será inevitable que en uno u otro momento, en esta transición política, deje de ocupar sus funciones».

La posición francesa

A su llegada a Viena, Fabius subrayó la importancia del encuentro porque «es la primera vez desde el inicio del conflicto sirio que el conjunto de las partes más implicadas en él se reúne».

Asímismo indicó que Francia continuaba en primera línea de las negociaciones.

Informó en una rueda de prensa en la capital austríaca que había convocado a una reunión de los países partidarios de la partida de Bachar al Assad.

Aunque Francia asiste a las conversaciones generales de Viena este viernes, no participó en las preparatorias del encuentro de hoy, con el grupo restringido, integrado por Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita y Turquía.

Fabius calificó a estos encuentros de positivos, pero estimó que «aún hay una enorme cantidad de problemas que deben solucionarse y de puntos de vista diferentes entre los participantes».

 

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