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España

España: polémica por el trato dispensado a jornaleros migrantes

Un trabajador temporal migrante recogiendo mandarinas cerca de Lepe, en el sur de España, el 2 de marzo de 2020.
Un trabajador temporal migrante recogiendo mandarinas cerca de Lepe, en el sur de España, el 2 de marzo de 2020. CRISTINA QUICLER / AFP
Texto por: RFI
3 min

Cerca de Barcelona crece la controversia porque cientos de inmigrantes que trabajan en el campo han estado durmiendo durante días en las calles.

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Con Elise Gazengel, corresponsal de RFI en Barcelona

La mayoría de estos trabajadores cada año iban a Lleida, a 150 km de Barcelona, para recoger fruta en la región. Con la crisis de Covid-19, no pudieron venir por el cierre de las fronteras. La mayoría de estos trabajadores de temporada proceden de Europa oriental o de África.

Por ello, a principios de mayo, los agricultores lanzaron un llamamiento para reclutar trabajadores. Los locales no respondieron a la llamada - el trabajo es duro y se paga unos 7 euros por hora. Muchos inmigrantes, tanto documentados como indocumentados, que vivían en España se apresuraron a ayudar en los campos.

Algunos jornaleros han intentado pagar por su alojamiento, pero pocos están dispuestos a alquilarles un apartamento, mientras los hostales y hoteles permanecen cerrados. Así que se encontraron en la calle. Una situación denunciada en un video que se hizo viral por un migrante, y por asociaciones de apoyo a los inmigrantes como la Plataforma Fruta con Justicia Social.

El ayuntamiento se vio obligado a responder y anunció la apertura de un gimnasio para albergar a un centenar de ellos. Pero los trabajadores denunciaron las condiciones espartanas, poco adecuadas para descansar después de jornadas de doce horas en los campos: simples camas de campamento a dos metros de distancia en una especie de enorme dormitorio. Además, este centro temporal no abrió hasta el lunes y los migrantes se enfrentan ahora al descontento de algunos vecinos que no quieren que se instalen allí. Oficialmente, por miedo al contagio.

El jugador de fútbol Keita Balde alquila un edificio

Finalmente es un futbolista, Keita Balde, quien vino en su ayuda. Nacido en la región, de padres senegaleses, el jugador del AS Mónaco se conmovió por la situación. A los 200 trabajadores de temporada que dormían en las calles, les ofreció pagarles un alojamiento y una comida decentes hasta el final de la temporada de cosecha en septiembre. Problema: ningún hotel de Lleida, aunque está vacío en este momento, aceptó alojarlos, y eso que el deportista había aceptado pagar todos los gastos por adelantado. Las asociaciones locales denuncian el racismo de los dueños de los hoteles.

Finalmente, Keita Balde anunció en las redes sociales que había encontrado un edificio entero para alquilar y albergar en un primer momento a un centenar de ellos, mientras esperaba encontrar otro lugar. "Vivimos en una sociedad compleja pero nadie merece esta indiferencia", dijo el futbolista, concluyendo: "El color de la piel ya no debería ser un problema”.

 

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