Saltar al contenido principal
Migración

La Unión europea va a modificar las reglas migratorias que perjudican al sur de Europa

Los refugiados del campo de Moria en la isla griega de Lesbos fueron transferidos en un campo temporal.
Los refugiados del campo de Moria en la isla griega de Lesbos fueron transferidos en un campo temporal. Alkis Konstantinidis/Reuters
Texto por: Raphael Morán | Esther Herrera (Bélgica)
4 min

La presidenta de la Comisión Europea, la alemana Úrsula von der Leyen, ha sorprendido a los dirigentes europeos al proponer la anulación del llamado convenio de Dublín, un dispositivo que determina qué estado miembro de la UE se hace cargo de cada solicitud de asilo y que cristaliza muchas tensiones entre los países de la Unión Europea.

Anuncios

La Unión Europea va a "abolir" el Convenio de Dublín, que rige los mecanismos de solicitud de asilo en los países europeos, y lo sustituirá por un nuevo sistema, anunció el miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. El anuncio ocurre mientras un incendio en el campo de migrantes de la isla griega de Lesbos reactivó el debate sobre el reparto de los migrantes en la Unión europea.

Un nuevo sistema general de "gestión de la migración" incluirá "estructuras comunes para el asilo y para la repatriación y también un sólido mecanismo de solidaridad", dijo von der Leyen a integrantes del Parlamento Europeo.

Sin embargo, la elaboración de un nuevo pacto migratorio europeo más equilibrado no será una tarea fácil dado las reticencias de algunos países de Europa central en recibir a migrantes.

De esto conversamos con nuestra corresponsal en Bruselas, Esther Herrera.

Un reglamento que hace pesar la gestión de los flujos migratorios en Grecia, Italia y España principalmente:

El sistema de Dublín es una ley europea nacida en 1990 que regula el proceso de solicitudes de asilo en la Unión Europea. Ha pasado por tres reformas, la última  data de 2013, y señala una serie de criterios para determinar qué país debe hacerse cargo de una solicitud de asilo. El criterio que más se aplica es el del país de llegada. Es decir, todos los migrantes que llegan mayoritariamente por mar a España; Grecia o Italia deben pedir obligatoriamente asilo en estos países, a pesar de que muchos no quieren residir en ellos. También se tiene en cuenta otros criterios como la reunificación familiar, pero es menos utilizado. 

Los objetivos de un nuevo pacto migratorio:

Sí, así es. En su discurso del Estado de la Unión, la presidenta de la Comisión Europea dijo que propondrá abolir el Reglamento de Dublín el próximo 23 de septiembre. Aseguró que quiere un mecanismo de solidaridad más potente, con facilidad para ofrecer asilo, pero también para acelerar los retornos de las personas que no tienen este derecho. Más solidaridad entre países es lo que piden justamente España, Italia y Grecia, tres de los países que más llegadas de migrantes reciben. Porque este es parte del problema, estos países  consideran que mientras ellos tienen que gestionar todas las solicitudes de asilo, el resto de socios europeos no ayudan en la acogida. Consideran que ellos no son culpables de ser puerta de entrada para mucha gente. 

Fuentes diplomáticas aventuran que una opción es un sistema de asilo flexible: es decir, que los países que no quieran acoger a refugiados, se comprometan a ofrecer dinero o ayudar con infraestructuras a los países que sí acogen migrantes.

El difícil consenso entre los 27 países que integran la Unión Europea:

La Comisión Europea confía en que haya un consenso porque el sistema actual no es viable. No es viable para nadie, ni para los migrantes, que ven que sus solicitudes de asilo tardan más de un año en tramitarse, ni apenas se cumple con su voluntad. Tampoco lo es para los países. Algunos consideran que no tienen suficientes recursos, como hemos visto recientemente en el campo de Moria en que había miles de personas hacinadas, en condiciones inhumanas.

 Así que Bruselas confía en que haya un equilibrio entre los países que piden que la carga de la acogida se reparta más y, a la vez, el resto de países también se comprometa. Lo cierto es que la crisis de refugiados de 2015 dio lecciones a todos. La anterior Comisión quiso obligar a todos los Estados a acoger refugiados, y no lo consiguió. Una situación que terminó en una profunda crisis entre socios.

No se sabe, aún, cuál será la reacción de los países del norte. Ni tampoco las de los países del Este: Hungría, Polonia, Eslovaquia y República Checa que tampoco suelen poner las cosas fáciles en materia de migración. 

 

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.