RUSIA

Rusia contempla una ley para excluir a los partidarios de Navalny de las elecciones

Trabajadores municipales cubren con pintura un grafiti que muestra a Alexéi Navalny con las palabras "Héroe de nuestro tiempo" en San Petersburgo, el 28 de abril de 2021.
Trabajadores municipales cubren con pintura un grafiti que muestra a Alexéi Navalny con las palabras "Héroe de nuestro tiempo" en San Petersburgo, el 28 de abril de 2021. AP - Ivan Petrov

Los ataques a la oposición se aceleran en Rusia de cara a las elecciones legislativas del 19 de septiembre. El movimiento de Alexéi Navalny está a punto de desaparecer por completo, tachado de organización "extremista". El gobierno también quiere garantizar que ningún partidario o simpatizante de la oposición pueda presentarse a las elecciones.

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Por Anastasia Becchio.

La Duma examina en primera lectura, este martes 18 de mayo, un proyecto de ley que prohíbe a las personas implicadas en organizaciones calificadas de "extremistas" presentarse a las elecciones.

Las oficinas de representación de Alexéi Navalny en decenas de regiones ya han sido incluidas en una lista de organizaciones "extremistas y terroristas" por el servicio federal de supervisión financiera. La decisión final sobre estas etiquetas iba a ser considerada ayer, la audiencia fue aplazada al 9 de junio, pero el resultado no está en duda.

Sin esperar la decisión judicial, los dirigentes del movimiento anunciaron ya el 29 de abril el cierre de la red de sedes regionales para evitar exponer a los activistas a un proceso penal y a fuertes sanciones.

"Una guerra de erradicación"

Tras las numerosas acciones judiciales contra varios familiares o partidarios de Alexéi Navalny, que los convierten, de hecho, en inelegibles, el círculo de candidatos privados del derecho a participar en unas elecciones se ampliará.

"Existe el deseo de disponer de un instrumento que permita excluir de las elecciones a todos aquellos que hayan participado de cerca o de lejos en las actividades de Alexéi Navalny, aunque sólo sea un ‘me gusta’ en Facebook", explica la politóloga Tatiana Stanovaya, directora del centro de investigación R. Politik, especializado en la observación de la élite rusa.

Las autoridades serán inflexibles, según la investigadora: "Hay que entender que para el Kremlin se trata de una guerra de erradicación, una operación de limpieza del campo político. Si una persona hace cualquier gesto a favor de la Fundación Anticorrupción de Navalny, para las autoridades eso significa que se le debe impedir presentarse a las elecciones e incluso participar en la vida política del país".

Uno de los hombres de confianza de Alexéi Navalny, Leonid Volkov, que dirigía las oficinas regionales del movimiento, calcula que esta ley podría aplicarse a más de 200.000 personas.

Limpieza del campo político

Aunque las autoridades toleraron el movimiento de Alexéi Navalny en los últimos años, tras su regreso a Rusia el 17 de enero, su detención y encarcelamiento, sus familiares y organizaciones han sido objeto de acoso. La situación económica y el cansancio de la población, tras dos décadas de presidencia de Putin, llevan a las autoridades a presionar a la llamada oposición "fuera del sistema" de cara a las elecciones legislativas del 19 de septiembre.

Esta oposición ya era muy pequeña, señala Cécile Vaissié, profesora de Estudios Rusos y Soviéticos en la Universidad de Rennes, pero el dinamismo de los partidarios de Navalny fue suficiente para preocupar al Kremlin: "Se encontró frente a personas eficaces e inteligentes que se arriesgan para mejorar la vida en su país. Quedó claro que el enemigo número uno era Navalny y sus equipos, que son muy activos".  

El comportamiento y la retórica de las autoridades van en la dirección de un cierre de la vida política, que consiste en no permitir que compitan quienes no son los candidatos del poder. Y esto también afecta a los candidatos de los partidos considerados "del sistema", como el LDPR de Vladimir Zhirinovsky o el Partido Comunista de Gennady Zyuganov. "Es una nueva tendencia: como el poder se ha vuelto tan rígido, nervioso, y poco flexible, se trata de limpiar el sistema de todos aquellos que empiezan a dudar", señala Tatiana Stanovaya.

El hecho de que Navalny haya sobrevivido a su intento de envenenamiento y regresado de Alemania ha creado muchos problemas a las autoridades, según la politóloga: "Esto ha provocado un agudo conflicto con las élites liberales. Las autoridades se creen víctimas de Navalny, porque las obligó a cruzar las líneas rojas. Encarcelar al oponente, golpear a los manifestantes con porras, todo esto tiene un coste".

A su regreso, Navalny dio un golpe fuerte al difundir una película sobre la construcción de un "palacio" que atribuyó a Vladimir Putin, o al jactarse de haber engañado por teléfono a un agente del FSB que participó en su envenenamiento el verano pasado. "Para Vladimir Putin, estos ataques al Servicio Federal de Seguridad [FSB] son un golpe a la seguridad nacional y no hay diálogo posible, la única salida es la eliminación", dice Tatiana Stanovaya.

El voto inteligente

A medida que se acercan las elecciones legislativas de septiembre, las autoridades están preocupadas por el "voto inteligente", una técnica implementada por los equipos de Navalny. "Para que los candidatos de Rusia Unida no lleguen a la Duma en un número demasiado elevado, la idea es votar a cualquier otro candidato para reforzar un juego democrático que ha sido destruido de facto en Rusia", explica Cécile Vaissié.

El método ha demostrado su eficacia en las elecciones locales. "Si las elecciones se desarrollan de forma más o menos honesta, el voto inteligente es una amenaza para el partido en el poder, no hay duda", añade Tatiana Stanovaya, recordando que esta táctica ha reducido significativamente el número de candidatos del gobierno elegidos para la Duma de Moscú.

Pero este sofisticado sistema requiere unos recursos de los que ya no disponen los diezmados equipos de Navalny, puesto que "la mayoría de los dirigentes del movimiento han emigrado y las oficinas regionales se han paralizado y ya no tienen recursos financieros", subraya la politóloga rusa, que augura que las autoridades harán todo lo posible para bloquear este sistema de "voto inteligente". "No creo que en Rusia la gente empiece a utilizar masivamente VPN para saber a qué candidato apoyar según el método de Navalny", argumenta la fundadora del think tank R. Politik.

Según una encuesta del centro independiente Levada, sólo el 15% de los moscovitas se dispone a votar a Rusia Unida, el partido en el poder. Kira Iarsmysh, la portavoz de Alexéi Navalny, comentó en Twitter: "No me extraña que prohíban a todo el mundo participar en las elecciones. Con un índice de popularidad tan alto, no tienen ninguna posibilidad de ganar".

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