Noruega

Elecciones en Noruega: El futuro de la explotación del petróleo se decide en las urnas

Ulrikke Torgersen, candidata del partido ecologista MDG en Stavanger, Noruega, el 30 de agosto de 2021
Ulrikke Torgersen, candidata del partido ecologista MDG en Stavanger, Noruega, el 30 de agosto de 2021 Petter Berntsen AFP/Archivos

Los noruegos votan en las elecciones legislativas del lunes 13 de septiembre. Según las encuestas, el país se encamina a un cambio de gobierno: tras dos legislaturas, la conservadora Erna Solberg podría dar paso a su rival laborista. Pero una pregunta recorre ambos campos: ¿qué hacer con el petróleo, del que Noruega es el mayor productor europeo? ¿Debemos seguir bombeando oro negro y contribuir al deterioro del clima, o debemos cerrar los grifos?

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Con nuestro corresponsal en Oslo, Frédéric Faux, y Béatrice Leveillé de RFI

Noruega ha manejado bien la epidemia de Covid-19. El desempleo está por debajo del 5%. Es un país rico, con un fondo soberano de 1.200.000 millones de euros, la mayor alcancía del mundo. La fuente de esta prosperidad es el petróleo, del que Noruega es el mayor productor de Europa Occidental, pero esto se cuestiona cada vez más.

Los ecologistas piden que se detenga inmediatamente la exploración petrolífera. Pero su aliado natural, el Partido Laborista, que lógicamente debería suceder al Partido Conservador en el poder, no está dispuesto a sacrificar la industria petrolera en el altar del cambio climático. Prefieren preservar un sector que representa el 14% del PIB, más del 40% de las exportaciones nacionales y emplea a 160.000 personas.

Señalado como uno de los principales responsables del cambio climático, el oro negro ha permitido a Noruega financiar su generoso estado de bienestar e importantes medidas para el clima, apunta Stanislas Ndayishimiye, del servicio de Economía de RFI. Entre ellos, el incentivo a la compra de coches eléctricos a nivel local e internacional, la protección de los bosques tropicales o la captura y almacenamiento de dióxido de carbono.

“Queremos dejar de producir petróleo en 2035", dice Beatriz, una activista noruega de Los Verdes. “Los laboristas dicen que necesitamos más tiempo, ¡pero no tenemos todo ese tiempo!”, recalca.

Los Verdes no son los únicos aliados potenciales de la izquierda que adoptan esta línea. El líder laborista Jonas Gahr Støre, que procede de una familia de industriales, podría tener dificultades para formar una mayoría.

“El resultado más probable es un nuevo gobierno de centro-izquierda tras las elecciones", afirma el sociólogo Johannes Bergh. “Pero podría depender del apoyo del Partido de la Izquierda más radical e incluso de los Verdes, que quieren cerrar la industria petrolera lo antes posible. Muchos votantes se movilizan por el medio ambiente y el cambio climático”, analiza.

Con el último informe del El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y las catástrofes climáticas de este verano, los partidarios del cierre del grifo del petróleo han avanzado en las encuestas. Queda por ver si esto se traduce en las urnas.

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