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FRANCIA

Tres allegados a Sarkozy investigados por espiar a periodistas

El magistrado de Nanterre, Philippe Courroye, será el primer fiscal en ser procesado por un juez de instrucción francés.
El magistrado de Nanterre, Philippe Courroye, será el primer fiscal en ser procesado por un juez de instrucción francés. AFP/Fred Dufour
Texto por: Pablo Mora
3 min

El trío debe rendir cuentas sobre el caso de las escuchas telefónicas ilegales realizadas a periodistas del diario Le Monde. Los llamados a declarar forman parte del círculo del presidente francés Nicolás Sarkozy. Se trata de tres pesos pesados: el jefe de la policía nacional de Francia, Frédéric Péchenard; el jefe del servicio de Inteligencia Bernard Squarcini y el fiscal de Nanterre (la segunda fiscalía más importante de Francia), Philippe Courroye.

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La jueza de instrucción parisina Sylvia Zimmermann convocó este miércoles a tres altos dirigentes de la inteligencia y la justicia francesa. Sobre ellos cae la sospecha de haber organizado el espionaje a reporteros del diario Le Monde. Ahora deberán dar explicaciones sobre su participación en las intervenciones telefónicas que sufrieron los reporteros del periódico francés el año pasado, cuando buscaban encontrar la fuente que habría filtrado información sobre el financiamiento de la campaña de Nicolas Sarkozy por la multimillonaria Lilliane Bettencourt, dueña de L’Oréal.

Además de la alta jerarquía de los convocados, otro tema atrae la atención de la opinión pública: es la primera vez que un alto magistrado es sujeto de una investigación llevada por un juez de instrucción.

Proceso otoñal

No será sino hasta mediados de octubre cuando Courroye, Squarcini y su superior jerárquico, Péchenard, sean escuchados por la jueza Zimmermann. En el caso de Courroye, se le señala el haber intentado descubrir de forma ilegal la identidad de la fuente consultada por los periodistas de Le Monde. Por su parte, Péchenard y Squarcini deberán explicar los detalles de cómo la Inteligencia francesa logró identificar el informante.

Desde ahora, esta convocatoria ha generado diversas reacciones en el entorno de los implicados. El ministro del Interior, Claude Guéant afirmó que él también condenaría lo hecho por el servicio de Inteligencia si la justicia decide que es irregular, aunque se apresuró a aclarar que por el momento “no lo ha dicho”.

Para la Unión Sindical de los Magistrados, y el Sindicato de la Magistratura (SM, con tendencia a la izquierda) Philipe Courroye deberá abandonar su puesto. Incluso, el secretario general del SM, Matthieu Bonduelle, recordó que el principio de inocencia se aplica también a Courroye aunque remarcó que “otros magistrados han sido severamente sancionados por menos que eso”.

Origen del embrollo

Todo empezó en el año 2007 cuando el ex ministro de Trabajo y entonces tesorero de campaña de Nicolas Sarkozy, Eric Woerth, habría recibido dineros de la multimillonaria Lilliane Bettencourt, dueña de la conocida firma de cosméticos L’Oréal, para financiar la campaña del hoy presidente francés, a cambio de evitar el pago de impuestos en la actual administración.

El 18 de julio del año pasado, el periodista de Le Monde, Gérard Davet, publicó las declaraciones de un documento policial en el que el administrador económico de Bettencourt, Philippe de Maistre, aceptaba estos hechos. Como respuesta, la Dirección Central de Inteligencia pidió a la empresa telefónica donde Davet está abonado una lista de las llamadas que el reportero hizo entre el 12 y el 19 de julio del 2010.

Le Monde y Davet demandaron a la Inteligencia francesa por violación a la protección de fuentes. Y recientemente, el pasado 1 de septiembre, Le Monde publicó dos faxes donde se constatan las intervenciones telefónicas hechas a varios de sus periodistas. El propio Guéant aceptó las “localizaciones telefónicas” aunque no reveló la identidad de los investigados.

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