Francia

Escándalo por libro de la argentina Marcela Iacub sobre su ex amante, el ‘cerdo’ Strauss-Kahn

El ex director del FMI, Dominique Strauss-Kahn.
El ex director del FMI, Dominique Strauss-Kahn. © AFP / Kenzo Tribouillard

El libro de Marcela Iacub (Buenos Aires, 1964) sobre su relación con Dominique Strauss-Kahn cuando éste ya había caído en desgracia se ha convertido en un fenómeno literario en Francia. ‘La bella y la bestia’ cautiva por el lenguaje crudo y la descripción de DSK como un ‘cerdo sublime’.

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Enamorarse del chivo expiatorio, pero no de cualquiera, sino del más famoso del planeta, del más odiado por las mujeres del mundo entero: Dominique Strauss-Kahn, el ex director del FMI. Amarlo, además, cuando era sospechoso de haber violado a la empleada de un hotel en Nueva York y sin dejar de considerarlo, de manera metafórica, como un “cerdo”.

Hasta aquí, la historia podía ser la aventura de una osada oportunista en busca de una presa. Pero hay un detalle que escapa al estereotipo: la protagonista es una mujer inteligente con talento literario. Es decir, una escritora capaz de convertir una relación cualquiera en un episodio más de la larga historia universal de la bestialidad.

De ahí que hoy podamos hablar de un “fenómeno literario Marcela Iacub” en Francia. Prueba de ello son las portadas que le han dedicado esta semana dos importantes medios franceses a la escritora que llegó a Francia a los 25 años. Libération publica este 21 de febrero la foto de la jurista experta en filosofía del derecho bajo el título: “Una relación peligrosa”. El diario comenta: “La escritora Marcela Iacub cuenta sus siete meses de pasión con un ‘cerdo’ escandaloso y célebre”.

En su edición de esta semana, el semanario Nouvel Obs publica extractos del libro que saldrá a la venta el 27 de febrero así como una larga entrevista con la escritora, primera y última vez que evocará de manera explícita, según dijo, su relación con DSK, cuyo nombre no es mencionado ni una sola vez en el libro. 

Iacub, columnista de Libération, demuestra en los fragmentos publicados por el Nouvel Obs su talento literario. “Eras viejo, eras gordo, era pequeño y feo. Eras machista, vulgar insensible y mezquino. Eras egoísta, brutal y no tenías ninguna cultura. Y yo estaba loca por ti”, escribe Iacub. En cuanto a la relación entre los defectos de DSK y los “sentimientos oceánicos” que ella experimentaba por él, la escritora sólo encuentra una explicación: “una curiosa coincidencia”.

Su pluma se muestra implacable cuando evoca las desviaciones de DSK. “Yo estaba segura de que si te pusieran a escoger entre Angelina Jolie y una fea, tú habrías escogido a la fea. Tu deseo de fealdad era para mi una señal de que pertenecías a esta raza ferozmente anti-aristocrática, trágicamente democrática de los cerdos”.

En la entrevista que concedió al Nouvel Obs, Marcela Iacub cuenta que se entrevistó con la esposa de DSK, Anne Sinclair, lo que le permitió entender que tanto ella como él consideran que forman parte de “la casta de los amos del mundo”. Iacub explica que Sinclair le dijo: “No veo ningún problema en dejársela 'chupar' (tener sexo oral) por una empleada del servicio”.

En la entrevista, Iacub comenta: “Estuve a punto de responderle que chupársela a un hombre no es el trabajo de una empleada del servicio como aspirar, que este tipo de cosas hay que pedírselas a una puta, etc. Pero para ella, el mundo se divide entre los amos y los sirvientes, entre los dominantes y los dominados. Esto me asustó. Era como si viviéramos todavía en la época de la monarquía”.

En el testimonio novelado de Iacub, según aclaró ella misma a Nouvel Obs, hay una buena parte de ficción. “El recurso a lo maravilloso, a lo fantástico, me ha permitido contar acontecimientos que habría sido sórdido o mezquino contar tal como ocurrieron. En ocasiones hay que mentir para decir la verdad: la verdad no es la realidad”.

Iacub había defendido a DSK en un libro titulado “¿Una sociedad de violadores?”, en el que criticaba a las feministas francesas en el momento de su arresto en Nueva York. Fue después de la publicación de ese libro que conoció a Strauss Kahn. Desde hace varios años, Iacub, que estudió derecho en Buenos Aires especializándose en derecho laboral, aboga por el derecho a la prostitución.

 

 

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