Francia

Desunidos, los sindicatos marcharon contra la austeridad en el Día del Trabajador

Sindicalistas marchando en Marsella, el 1° de mayo de 2013.
Sindicalistas marchando en Marsella, el 1° de mayo de 2013. Reuters/Jean-Paul Pelissier

Todos parecen de acuerdo en la necesidad de que el impopular gobierno de François Hollande dé un giro en su política económica, pero los representantes de los trabajadores desfilaron por separado debido a sus diferencias acerca de un proyecto de ley laboral impulsado por el Ejecutivo. Por su parte, la ultraderechista Marine Le Pen se presentó ante miles de simpatizantes como la “autoridad” frente a Unión Europea.

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Escuche el informe con nuestro periodista Braulio Moro:

París despertó con un cielo gris y amenazante, a tono con el clima social que se respira por estos días en un país donde el desempleo está por los aires (11%) y la popularidad del presidente François Hollande por los suelos (apenas 30% de opiniones favorables), a un año de su llegada al poder.

Como en el sur de Europa, las políticas de austeridad económica fueron el blanco de los representantes de los trabajadores. “Solidaridad internacional y paz en el mundo. Rechazo de la austeridad y de la precariedad para una verdadera seguridad del empleo”, rezaba la banderola que habría paso en las calles parisinas al cortejo del secretario general de la CGT, Thierry Lepaon.

“El gobierno es receptivo a los argumentos del MEDEF (la patronal francesa) y queremos recordarles sus compromisos: necesitamos una verdadera política de izquierda, que era la voluntad de este partido (el Partido Socialista) hace un año”, antes de llegar a la presidencia, declaró Lepaon. Su sindicato aseguró en las primeras estimaciones que entre 120.000 y 150.000 manifestantes se movilizaron este miércoles, una cifra modesta comparada con concentraciones anteriores para esta fecha.

Aunque el diagnóstico de que hay que luchar contra las políticas de austeridad a nivel europeo es compartido, los dos principales sindicatos marcharon por su cuenta. Mientras la CGT, considerada radical desfilaba principalmente en París, la CFDT, que se presenta como una central reformista, optaba por marchar en otras ciudades de provincia. La manzana de la discordia entre los dos sindicatos, que supieron en su momento mostrarse juntos durante la presidencia de Nicolas Sarkozy, es la ley de “seguridad del empleo”.

La normativa, que debe ser adoptada definitivamente por los legisladores el 14 de mayo, cuenta con el apoyo de la CFDT y es fuertemente rechazada por la CGT, que considera que sólo facilita los despidos.

Y mientras los comunistas y otros grupos de la izquierda radical con Jean-Luc Mélenchon a la cabeza programaron manifestarse este domingo, la extrema derecha conducida por Marine Le Pen reunía miles de militantes en París, pidiendo la renuncia del presidente francés François Hollande y gritando "Francia para los franceses".

Francia "se hunde en una política de austeridad sin fin" porque el gobierno dice sí todo el tiempo a "Bruselas, a Berlín por supuesto, y en cualquier circunstancia a los magnates de la alta finanza", dijo Marine Le Pen en el acto. De este modo, confirmaba su voluntad de focalizar su discurso en temas económicos y sociales, alejándose de los tópicos xenófobos que ilustraron el Frente Nacional cuando estaba en manos de su padre, Jean-Marie Le Pen.

El aumento espectacular del desempleo y la degradación de la coyuntura económica favorece al Frente Nacional, juzgó el politólogo Jean-Yves Camus, especialista de la extrema derecha.
 

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