Francia

Un urticante artículo de Newsweek diagnostica 'la caída de Francia'

Captura de pantalla del artículo de Newsweek.
Captura de pantalla del artículo de Newsweek.

La corresponsal del semanario norteamericano anuncia el colapso de Francia. ¿La razón? La llegada de François Hollande al poder alentaría una política fiscal que lleva al exilio a ricos y jóvenes brillantes, mientras el Estado, derrochador, impediría echar a empleados inútiles y sería alérgico a la globalización. La prensa francesa denuncia una colección de clichés y mucha desinformación.

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La temporada 2014 de “french bashing” (hablar mal de Francia) abrió sus puertas en las páginas de Newsweek y bajo la pluma de su corresponsal, Janine di Giovanni.

Nadie cree en estos días que los franceses vean la “vie en rose”, pero la prensa francesa se muestra asombrada por el panorama apocalíptico trazado por esta periodista, que ha abandonado el apartamento chic de los barrios residenciales de Londres para mudarse hace ya diez años al corazón del 6to distrito de París, frente al parque del Luxemburgo, lo más caro de la capital francesa.

En su despiadado diagnóstico, bajo el título “The Fall of France”, compara la situación actual de Francia, y sobre todo desde la llegada de François Hollande a la presidencia en 2012, con el año 1685, cuando Luis XIV revocó el Edicto de Nantes, llevando al exilio a 700.000 protestantes y a todo su talento.

La cronista, que supo ser reportera en Oriente Medio, narra la desazón de sus amigos banqueros que, al cruzarse con el ministro de economía francés Pierre Moscovici en un restaurante de sushi, dicen querer “matarlo”, ya que “arruinó su vida”. Como otros millonarios, tuvo que huir a Londres para evitar la "tasa del 75%", el impuesto previsto en el presupuesto de 2014 para las altas remuneraciones.

Di Giovanni estima que “la pesada mano del socialismo” está asfixiando la economía. “¿Dónde está el Richard Brandson de Francia? ¿Dónde el Bill Gates?”, se pregunta. El desempleo oficial supera los 3 millones de personas. “Medio litro de leche en París cuesta cerca de 4 dólares –el precio de un galón en una tienda estadounidense”, afirma. “Es cada vez más difícil empezar un pequeño negocio cuando no puedes echar a empleados ineptos y contratar a nuevos talentos”, alerta.

Mientras tanto, el Estado despilfarra, ofrece un seguro de desempleo que les permite a los parisinos irse de vacaciones a las Antillas francesas; a las madres les regalan los pañales y les dan guarderías gratuitas, se indigna. Y la clase política, cortada de la realidad, ni siquiera sabe hablar inglés, por lo que no va al Foro de Davos, al tiempo que los intelectuales se escapan del país y “lo que queda es mediocridad”, según un ex funcionario de la ONU citado por la periodista.


"Colección de clichés"

Ni bien publicada, la nota de Newsweek empezó a generar reacciones en los medios franceses, sobre todo humorísticas. El diario conservador Le Figaro, que suele denunciar a diario la política de François Hollande, lamenta “una colección de clichés sobre Francia”, y de paso recuerda las dificultades económicas de… Newsweek.

Pero las críticas al artículo vienen sobre todo de otra periodista, Anne Sinclair, célebre reportera local, conocida en el exterior por ser la ex mujer de Dominique Strauss-Kahn. Desde la versión francesa del Huffington Post, Sinclair admite que el propio Hollande se cuestiona hoy el alza de los impuestos, que es legítimo poner el tela de juicio el sistema elitista de la clase política e incluso debatir sobre el alcance del Estado de Bienestar, pero se mofa sin piedad de la visión de Di Giovanni, a través de la mirilla del barrio más lujoso de París.

Antes que nada, ¿cómo hizo Newsweek para encontrar medio litro de leche a 4 dólares (unos 3 euros)?, se pregunta Sinclair, y le recomienda a su colega que haga la denuncia por estafa. En efecto, el medio litro de leche orgánica está en Carrefour a 0,81euros.

En cuanto a los pañales, efectivamente pueden parecer gratis para quien haya ganado esa lotería de conseguir una de las preciadas vacantes en la guardería municipal, aunque parece ignorar que éstas están lejos de ser gratuitas.

Si París es cara, como denuncia Di Giovanni, la periodista no debería olvidar que Londres lo es aún más, la segunda ciudad europea más onerosa después de Moscú.
Tal vez sea más fácil despedir a un empleado en Londres, pero a cambio el asalariado debe plegarse allí a una flexibilidad absoluta con contratos que los transforman en “working poors”, retruca Sinclair, quien de paso recuerda que el PIB de Francia en 2012 fue superior al del Reino Unido (41.223 dólares contra 39.161 dólares).

Pero lo que más le divierte del artículo de Newsweek a la prensa francesa este lunes es que Di Giovanni afirma, en su nota en inglés, que los franceses son tan “anti-business” que no tienen una palabra para decir “entrepreneur”, olvidando que los anglosajones tomaron prestado el término a los irreductibles galos.
 

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