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Francia

Los franceses le cobran a Hollande las promesas no cumplidas

Valls y Hollande están en la tormenta (15 de agosto durante las celebraciones de la Segunda Guerra Mundial).
Valls y Hollande están en la tormenta (15 de agosto durante las celebraciones de la Segunda Guerra Mundial). REUTERS/Philippe Wojazer
Texto por: RFI
3 min

Más de ocho de cada diez franceses no tienen confianza en Hollande para luchar de manera eficaz contra el desempleo récord, reactivar el crecimiento y reducir el déficit público, según un sondeo publicado este domingo por el JDD. El gobierno dice que las reformas pronto van a comenzar a dar resultados.

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Los franceses se muestran francamente exasperados ante la acción del mandatario francés y su primer ministro Manuel Valls. La víspera, el semanario Journal du Dimanche publicó un sondeo según el cual más de ocho franceses sobre 10 no tienen confianza en ellos para mejorar la situación económica.

“El presidente Hollande quebró un pilar esencial: la confianza”, escribe este 18 de agosto el diario Le Journal de la Haute Marne.

Lo que indica el sondeo, devastador para la pareja de gobierno, va en el mismo sentido de lo que han registrando estos últimos meses las encuestas sobre el nivel de popularidad, desesperadamente bajo, del presidente: 20%, incluso menos.

Los que pensaban que el nombramiento de un popular político socialista como jefe de gobierno iba a contribuir a mejorar la imagen del presidente, hoy constatan el efecto contrario: Hollande está haciendo trastabillar a Valls. No puede ser de otra manera en la medida en que las promesas no cumplidas se acumulan en términos de empleo, crecimiento económico y déficit.

La inversión de la curva del desempleo, tantas veces prometida por Hollande, no llega. Al contario, Francia registra un número récord de personas sin trabajo. Además, el crecimiento fue nulo por segundo trimestre consecutivo.

Adicionalmente el déficit público “será superior al 4% del PIB en 2014”, según admitió el ministro de Economía, Michel Sapin. De ahí que la meta europea de 3% de déficit en 2015 muy probablemente no se va alcanzar. Tampoco se descarta que el país pueda perder su quinto puesto de potencia económica mundial frente a un país emergente, ya sea India, Brasil o Rusia.

Hollande confía sin embargo en que las reformas que ya están en marcha van a comenzar a dar frutos muy pronto. Valls subrayó este fin de semana que no había ninguna razón para cambiar de política y arguyó que las reformas que el presidente había lanzado “necesitan tiempo para dar resultados”.

Pero los franceses se impacientan, como ha quedado reflejado en los editoriales de este lunes. Si bien el izquierdista Libération acusa principalmente a “la clase dirigente europea” y en particular a una “oligarquía continental” de esta situación, otros diarios circunscriben sus criticas al ámbito doméstico.

“No sólo el crecimiento es nulo, los dirigentes (franceses) también lo son”, dice el diario Nouvelle République. El conservador Le Figaro, por su parte, apunta que el principio del gobierno parece ser: “Entre más mal vamos, menos es necesario cambiar”. El editorialista de Le Journal de la Haute-Marse hace por su parte un grave diagnóstico sobre las repercusiones de las promesas no cumplidas: “Todo lo que el gobierno trata de proponer al país parece sospechoso, en el mejor de los casos, e ineficaz, en el peor”.
 

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