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Francia

París prohíbe el ingreso de automóviles viejos

Los propietarios de "citronetas" (que no estén certificadas como autos de colección) ya no podrán circular por París si fueron mantriculadas antes de 1997.
Los propietarios de "citronetas" (que no estén certificadas como autos de colección) ya no podrán circular por París si fueron mantriculadas antes de 1997. Fuente: Charlilily/Wikimedia.
Texto por: RFI
2 min

A partir de este viernes, los autos fabricados antes de 1997 no podrán entrar a la capital francesa debido a un nuevo plan para luchar contra la polución. Protestas de conductores que afirman que la medida penaliza a los pobres.

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A partir de este viernes 1 de julio, los automóviles matriculados antes de 1997 y las motocicletas de antes de 1999 tienen vedado el ingreso a París de lunes a viernes entre las 8 y las 20 horas.

La iniciativa de la alcaldía de París se apoya en un estudio que indica que el 50% de la polución que padece la capital proviene de los vehículos que tiene más de diez años. En un año, el 90% de la población parisina se expone a niveles de dióxido de azote superiores a los niveles establecidos por la Unión Europea.

Quienes infrinjan la prohibición se exponen a una multa de 35 euros en 2016 y de 68 en 2017.

La medida, que se enmarca en un plan de lucha contra la polución, afectará a unos 10.000 vehículos de los 600.000 que circulan cada día en la capital francesa, según la alcaldía de París.

Sin embargo, la asociación 40 Millones de Automovilistas (40MA) sostiene que son en realidad 800.000 vehículos los que serán afectados por la medida que, además, haría perder a los coches una media de 1.250 euros de valor en el mercado de usados. La asociación anticipó que “en el segundo” que entre en vigor la normativa, interpondrá un recurso ante el tribunal administrativo.

Uno de los principales argumentos de los detractores de la normativa es que castiga a los automovilistas de menores recursos.

“Yo voy a seguir usándolo, no se dan cuenta de que no tenemos dinero para cambiarlo”, sostiene Caroline Khebbache, una portera que circula por París con su Renault Twingo de 1994, interrogada por la AFP.

“Los que tienen autos viejos hoy en Francia son los que no tienen recursos, es menos una elección personal que una imposición económica”, subraya Flavien Neuvy, director del Observatorio Cetelem del Automóvil.

Para promover el uso de medios de transporte más limpios, la alcaldía de París propone a quienes abandonen sus vehículos (y no compren uno en los próximos cinco años) subsidios para el pase mensual del transporte público, acceder gratuitamente al sistema público de bicicletas durante un año o comprar uno de estos rodados. Para los empresarios parisinos, también estipulan ayudas de hasta 9.000 euros para la compra de un vehículo eléctrico o que funcione con gas natural.

Por último, los autos de colección podrán seguir circulando, siempre y cuando tengan una credencial que certifique que son antiguos y no simplemente viejos.
 

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