Francia

Medidas de seguridad inéditas en las escuelas por la amenaza terrorista

El presidente Hollande afirmó que "las circunstacias justifican las medidas de seguridad", foto en Orléans, 1° de septiembre 2016.
El presidente Hollande afirmó que "las circunstacias justifican las medidas de seguridad", foto en Orléans, 1° de septiembre 2016. REUTERS/Gonzalo Fuentes

El regreso al colegio de 12 millones de estudiantes en Francia este 1° de septiembre se realiza en medio de la amenaza terrorista, acentuada tras los ataques en Niza y Saint-Etienne. El gobierno ha tomado medidas de seguridad inéditas para garantizar la protección de los colegios del país.

Anuncios

El gobierno ha movilizado a 3.000 reservistas de la gendarmería en torno a algunos establecimientos educativos de Francia con ocasión del regreso a clase de los estudiantes este jueves. Es un número irrisorio teniendo en cuenta que el país cuenta con 64.000 establecimientos educativos, todos ellos objetivos potenciales de los terroristas.

Se calcula que sería necesario unos 200.000 efectivos, es decir, casi el conjunto de las fuerzas del orden, para garantizar la protección de los colegios. La movilización de estos reservistas demuestra en todo caso que el gobierno se toma muy en serio la amenaza. Sobre todo después de la masacre en Niza (86 muertos) y el degollamiento de un sacerdote en Saint-Etienne.

Desde finales del año pasado, un órgano de propaganda del grupo Estado Islámico hizo un llamamiento a “combatir” y “matar” a los profesores.

Otra de las medidas es mejorar la seguridad de algunos colegios. Por ejemplo, con vidrios blindados. El gobierno ha destinado un presupuesto de 50 millones de euros con este fin.

Además de las patrullas móviles en torno a los colegios, también se hará énfasis en la formación. Un millón de estudiantes aprenderán los gestos apropiados en caso de ataque. En las próximas semanas, todos los colegios están obligados a realizar con sus estudiantes un ejercicio de simulación de atentado con intrusión.

El objetivo no es solamente que los estudiantes sepan lo que hay que hacer sino entrenarlos con ejercicios prácticos y alentarlos a conservar la cabeza fría si tienen que encarar una situación de extremo peligro.

Responsables de la educación nacional francesa han explicado que la idea no es alentar una psicosis sino hablar abiertamente de un peligro y que tanto los estudiantes como los profesores estén más atentos y detecten con mayor rapidez situaciones anormales.

El conjunto de los alumnos están concernidos, si bien se adaptará la prevención a las edades. En el caso de los más chicos, por ejemplo, los profesores les hablarán de un nuevo juego de escondidas.
 

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas