Saltar al contenido principal
Elecciones francesas 2017

La Francia fracturada que hereda Emmanuel Macron

Partidarios de Marine Le Pen en Ennamin, en el Norte de Francia. 4 de mayo de 2017.
Partidarios de Marine Le Pen en Ennamin, en el Norte de Francia. 4 de mayo de 2017. Foto: Reuters
Texto por: RFI
3 min

A pesar del triunfo de Emmanuel Macron en la totalidad de las regiones francesas, el resultado de las elecciones de este domingo pone en evidencia la existencia de dos Francias: una exitosa y la otra, desheredada. Los electores que apoyaron a Macron tienen estudios y un nivel socioeconómico alto y los que dieron su voto a Le Pen, están poco calificados y sufren del desempleo y la desindustrialización de sus provincias.

Anuncios

Los partidarios del nuevo presidente, reunidos este domingo en la explanada del Louvre, silbaron cuando Emmanuel Macron mentó en su discurso a los votantes del Frente Nacional (33,90%). “No les silbéis- dijo el presidente electo- han expresado hoy su ira, su desazón y, a veces, sus convicciones. Las respeto, pero haré todo lo posible en los próximos cinco años para que no haya más razones para votar por los extremos”, prometió el ex ministro de Economía.

Y es que el liberal va a tener que lidiar con una Francia desunida. Una Francia que son, por lo menos, dos. Aquélla que triunfa y aquélla que se siente abandonada y en la que el discurso del Frente Nacional ha calado hasta tal punto de obtener el mejor resultado de su historia. Consigue casi 11 millones de votos, el doble de lo que consiguió el fundador del Frente Nacional y padre de Marine, Jean-Marie Le Pen en 2002 frente a Jacques Chirac.

Macron, con un 66,10% de los votos a nivel nacional (más de 20 millones de votos), ha ganado en la gran mayoría del centenar de departamentos franceses, pero existen muchísimas disparidades. El Frente Nacional de Marine Le Pen se ha enraizado en las regiones del norte de Francia.

Por ejemplo, en el departamento de Aisne y en el Pas-de-Calais, donde se encuentra Hénin-Baumont, bastión y laboratorio de la ultraderecha, obtiene sus mejores resultados con el 52,9% y el 52,05% respectivamente.

La candidata frentista arrasa en las poblaciones de las antiguas cuencas mineras ahora desertificadas y con altos niveles de desempleo. Es el caso de Auchel, una ciudad de 11.000 habitantes donde el Frente Nacional obtiene el 64,6% de los votos, Bully-les-mines, con el 59,5%.

“Si tomamos los dos casos extremos, en la región del norte de Francia, una región muy popular, con un proceso de desindustrialización muy importante, Macron gana la elección pero sólo con el 52% de los votos. En las grandes ciudades, Macron obtiene sus mejores resultados y quizás el símbolo sea París con el 90% de los votos, una victoria aplastante”, explica a RFI Federico Vacas, director adjunto del Departamento de Política y Opinión de la encuestadora Ipsos.

Sin embargo, el voto obrero tiene matices, según el experto. “Hay un clivaje muy importante entre estas categorías socioeconómicas, pero el resultado entre los obreros es muy parejo. Macron consigue una victoria también entre los sectores populares capitalizando el 56% del voto obrero”, afirma Vacas.

El octavo presidente de la V República se ha comprometido a luchar con todas sus fuerzas para reunir a una Francia fracturada y “calmar los miedos”, durante su mandato. Pero no lo tendrá nada fácil si no consigue que se relance la economía en esas regiones donde el desempleo y la precariedad se han enraizado al mismo tiempo que el miedo y el repliegue, un caldo de cultivo que ya ha fructificado para las ideas del Frente Nacional.

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.