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Francia

El ex guardaespaldas de Macron vuelve a comprometer al mandatario

Alexandre Benalla acompaña al presidente francés, Emmanuel Macron, el 12 de abril de 2018.
Alexandre Benalla acompaña al presidente francés, Emmanuel Macron, el 12 de abril de 2018. REUTERS/Gonzalo Fuentes/
Texto por: RFI
3 min

El presidente francés sigue recibiendo críticas de la oposición por las actividades de un ex responsable de seguridad. A pesar de haber sido destituido por golpear a una pareja en una manifestación, Alexandre Benalla siguió utilizando un pasaporte diplomáticos y afirma que ha mantenido el contacto con Macron.

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El presidente francés Emmanuel Macron termina un año particularmente difícil para su gobierno, con un récord de impopularidad y enfrascado en una polémica que ha arrastrado desde mitad de año y que puede resumirse en un nombre: Alexandre Benalla.

La existencia del joven colaborador, asesor seguridad para el presidente francés, cobró notoriedad en julio, luego de que se filtraran imágenes de él golpeando a una pareja de manifestantes el 1 de mayo, presuntamente usurpando funciones de policía.

En diciembre, el nombre de Benalla volvió a las portadas de los diarios, luego de que trascendiera que pese a haber sido apartado de su cargo había utilizado un pasaporte diplomático y realizado un polémico viaje a Chad, entrevistándose con el presidente Idriss Déby, previo a la visita de Macron.

La fiscalía de París abrió este sábado una investigación preliminar sobre Benalla por "abuso de confianza", a causa de la no devolución de los dos pasaportes diplomáticos que posee el ex colaborador del Elíseo.

Lo que la prensa francesa se pregunta hoy es si el ex guardaespaldas sigue asesorando al presidente francés pese a que fue destituido por su comportamiento. La Presidencia asegura que no. Sin embargo, el ex colaborador afirma que sigue comunicándose periódicamente con el presidente a través de la aplicación de mensajería Telegram. “Va ser muy difícil desmentirlo, ya que todas estas comunicaciones está en mi teléfono celular”, afirma Benalla en declaraciones al portal de investigación Médiapart.

Benalla asegura que sus conversaciones con Macron son comparables a los que mantenía con el presidente mientras era oficialmente su asesor. En otros temas, conversaron sobre la crisis de los “chalecos amarillos” o “cuestiones de seguridad”.

Asimismo, Benalla dice que sigue en contacto con otros miembros del entorno presidencial, al menos hasta que estalló el nuevo escándalo por el uso del pasaporte diplomático. “Ahí se cortó el vínculo”, admite el ex colaborador.

Entretanto, la presidencia francesa subraya que "no dispone de ninguna información" sobre el uso hecho por Benalla de dos pasaportes diplomáticos que obtuvo durante su trabajo como colaborador de Macron.

El ministerio de Relaciones Exteriores aseguró haber pedido en dos ocasiones, en julio y septiembre, los pasaportes diplomáticos a Benalla pero éste no los había devuelto.

Por su parte, la oposición pidió al Elíseo que explique "la verdad" sobre los viajes de Benalla a África y el uso de pasaportes diplomáticos.

"Pedimos explicaciones al Elíseo. Benalla no es un agente autónomo. ¿Quién puede creerse esta fábula?", aseguró el portavoz de Los Republicanos (derecha), Gilles Platret.

El secretario general del Partido Socialista francés, Olivier Faure, consideró que este caso podía "convertirse en un peligro para la República".

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