Francia/Japón

Los japoneses aprueban las estrictas condiciones de detención de Carlos Ghosn

Cárcel de Tokio donde se encuentra Carlos Ghosn, el 8 de enero de 2019.
Cárcel de Tokio donde se encuentra Carlos Ghosn, el 8 de enero de 2019. REUTERS/Issei Kato

La esposa de Carlos Ghosn escribió una carta a la ONG de defensa de derechos humanos Human Rights Watch, en la que denuncia las condiciones de detención del presidente de Renault. ¿Se justifican estas críticas o bien el exjefe de Nissan enfrenta el mismo trato que cualquier otro detenido en Japón?Con Bruno Duval para RFI, desde Tokio.

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Este 15 de enero, el tribunal de Tokio rechazó la demanda de liberación bajo fianza de Carlos Ghosn, el destituido jefe de Nissan que sigue siendo el presidente de Renault. El tribunal consideró que existía un riesgo de destrucción de pruebas, precisó el canal público de televisión NHK.

Desde el 19 de noviembre, día en que fue arrestado en Tokio por supuesto abuso de confianza y minoración de sus declaraciones de ingresos, las condiciones de su detención fueron tildadas de demasiado severas, poco respetuosas de los derechos humanos, e incluso, inhumanas.

En un correo de nueve páginas, Carole Ghosn lamenta que su marido esté detenido en una celda iluminada día y noche y que no tenga acceso a su tratamiento médico diario. "Exhorto a Human Rights Watch a que ponga el foco sobre su caso (...), a que presione al gobierno para reformar su draconiano sistema de detención y de interrogatorios", solicitó.

Carole Ghosn afirma que los investigadores presionaron a su esposo para que firmara documentos en japonés, un idioma que él no domina, y que sólo se le facilitó una traducción oral, sin presencia de su abogado. Algo que su abogado, Motonari Otsuru, desmintió, añadiendo que su cliente fue trasladado a una celda más espaciosa, con una cama de estilo occidental.

"Aquí, tratamos a todos los detenidos de la misma manera"

Las condiciones de detención de Carlos Ghosn generaron críticas a nivel internacional sobre el sistema judicial japonés. Ya ha perdido diez kilos y tuvo una fuerte fiebre, debido a que su celda no tiene calefacción. Hasta la semana pasada, no podía recibir visitas de familiares. Sin embargo, muchos japoneses están de acuerdo con este sistema.

"Hacer que las cárceles sean más cómodas, poniendo aire acondicionado o calefacción en todas las celdas por ejemplo, ¡saldría muy caro! Ya pagamos muchísimos impuestos", explica un padre de familia tokiota a RFI.

Mientras en las prisiones francesas, las personalidades tienen derecho a celdas especiales, en Japón no existe diferencia de trato. "Aquí tratamos a todos los detenidos de la misma manera, que sean ricos o desfavorecidos, japoneses o extranjeros. Y a mí me parece bien esa equidad", afirma un hombre de unos 40 años.

En Japón, la detención preventiva dura tres semanas, y los abogados no pueden asistir a los interrogatorios. La mayoría del tiempo, los pedidos de liberación son rechazados, y nueve de diez veces, los juicios desembocan en condenas.

"Es gracias a este sistema judicial severo que Japón es un país muy seguro: la tasa de delincuencia está en un nivel históricamente bajo. Entonces no se debe atenuar de ninguna manera", estima una profesora.

¿Occidentalizar el código penal para que sea menos estricto? En su mayoría, los japoneses rechazan esta idea.

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