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Francia hoy

La reforma de las jubilaciones, cara visible de la inquietud social en Francia

Audio 14:38
Manifestación en Paris durante el octavo día de huelgas consecutivas contra la reforma de las jubilaciones, 12 diciembre 2019.
Manifestación en Paris durante el octavo día de huelgas consecutivas contra la reforma de las jubilaciones, 12 diciembre 2019. REUTERS/Eric Gaillard
Por: Orlando Torricelli
18 min

En Francia, el proyecto de reforma de las jubilaciones ha generado una gran ola de protestas. Objeto de profundo desamor, esta reforma pareciera cristalizar todos los descontentos de la sociedad francesa, no solo los temores de pérdida de poder adquisitivo, sino también la posibilidad de proyectarse al futuro. Sumado a una desconfianza creciente en los representantes políticos y el estado.

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Michel Vakaloulis, economista, doctor en filosofía y profesor de Ciencias políticas en la Universidad de Paris 8 explica a RFI:

"La reforma de las jubilaciones cristaliza diversas inquietudes, más allá de la cuestión de la capacidad de proyectarse en el futuro. En primer lugar, el poder de compra. Inquietud frente al hecho de que, no solo en Francia sino a nivel europeo e internacional, asistimos a un desmoronamiento de los puntos de referencia tradicionales: a la vez la economía, las instituciones del estado, lo que antes se llamaba ‘social’…, los puntos de anclaje tradicionales…, la desaparición del sistema salariado es muy significativa, con la uberización de sectores enteros de la economía. Los puntos de anclaje se fragilizan o simplemente desaparecen. En consecuencia, la cuestión de las jubilaciones, la capacidad de proyectarse en el futuro; cristaliza una serie de inquietudes de orden económico, social y también político. En el sentido de la confianza que merece el estado y su capacidad de integrar a toda la gente, garantizándoles una vida social digna de ese nombre."

Para Federico Vacas, director adjunto de la consultora IPSOS. la pregunta que se hacen los franceses es:

"Cómo va a evolucionar el modelo de las jubilaciones, -que son un pilar del modelo social francés-, en un contexto en el que las preocupaciones en torno al poder adquisitivo son muy importantes y las inquietudes hacia el futuro son cada vez más fuertes."

Un futuro que a la luz de la actualidad, con el Brexit, la robotización y la inteligencia artificial, o el quiebre del esquema asalariado tradicional provocado por la "uberización" de la economía; pareciera cada vez más inquietante. A lo cual se suma a una clase política y un estado que parecieran incapaces de garantizar un mundo seguro a sus ciudadanos.

Fenómenos que según Michel Vakaloulis, acreditan la idea de que, frente a las mutaciones sociales y civilizacionales que se avecinan, no existe un horizonte de esperanza. Los franceses en todo caso por el momento no parecen percibirlo, una ausencia de futuro que para algunos exige una confrontación política como explica Lauriane Bouvet, docente de la Universidad de Grenoble: "Examinando esta reforma de las jubilaciones, percibimos un proyecto de sociedad que busca quebrar las grandes conquistas sociales de la postguerra"

Para Maryse Esterle, profesora investigadora de la Universidad de Artois, en el norte de Francia, este proyecto de reforma de las jubilaciones presentado por el gobierno de Emmanuel Macron, ha sido para muchos franceses: "La gota que rebalsó el vaso. Esta tendencia a privatizar lo que antes era propiedad pública, es una tendencia muy fuerte y al mismo tiempo se observa que las condiciones de vida se degradan y las desigualdades progresan, todo esto genera, un movimiento muy fuerte contra el gobierno. Actualmente en el planeta hay muchos focos de protestas, como hemos visto en América Latina, no sé si la gente que protesta en Francia se pregunta si puede haber un vínculo. Pero es cierto que el movimiento del año pasado de los chalecos amarillos, tuvo un impacto simbólico muy fuerte en todo el mundo y ahora, lo que pasa en Francia es observado atentamente más allá de las fronteras".

Federico Vacas, de la consultora IPSOS, afirma que el descontento francés se inscribe claramente en un movimiento más amplio.

"Tradicionalmente Francia es un país de movilizaciones y de protestas sociales muy marcadas, pero esto también se inscribe en un movimiento más amplio, mundial, relacionado con estas inquietudes de cómo va a evolucionar la vida de las mayorías en las distintas sociedades, lo vemos en América Latina o Medio Oriente. Este descontento francés se inscribe en un movimiento más amplio de inquietud hacia el futuro.”

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