Francia: Retorno a la escuela

Sindicato: “Que los padres se las arreglen por su cuenta no es una política de Estado”

El Primer ministro Édouard Philippe y su ministro de la Educación nacional Jean-Michel Blanquer, artifices del polémico plan de retorno a la escuela para los más pequeños, tras 55 dias de cuarentena
El Primer ministro Édouard Philippe y su ministro de la Educación nacional Jean-Michel Blanquer, artifices del polémico plan de retorno a la escuela para los más pequeños, tras 55 dias de cuarentena AFP/Jacques Witt

Algo más de un millón de niños regresa a las escuelas francesas. Cinco millones se quedan en casa. Los padres deben escoger entre retornar al trabajo y buscar quién se encarga de sus hijos o quedarse para cuidarlos, pero con una pérdida salarial, denuncia el sindicato de padres de alumnos de la escuela pública.

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Solo un 15 % de los niños que van a centros para la primera infancia y las 50 500 escuelas primarias debían regresar a sus pupitres este 12 de mayo en Francia. Al mismo tiempo, los trabajadores a quienes el gobierno clasificó en la primera línea del des-confinamiento progresivo retornan a sus actividades. Una ecuación que no cuadra y que preocupa a los sindicatos.

El principal error del gobierno al decidir el retorno a la escuela, después de 55 días de aislamiento, fue ocuparse de los casos particulares y dejar en casa a la gran mayoría de los alumnos, es decir a unos cinco millones.” afirma Rodrigo Arenas, presidente de la Federación de padres de alumnos de escuelas públicas (FCPE)

El riesgo con esta selección, estima Arenas, es que solo favorece a los padres privilegiados que pueden quedarse cuidando a sus niños por razones sanitarias. El gobierno ha presentado la medida sobre la base del voluntariado. Para el responsable de la FCPE la opción voluntaria de los padres entre trabajar o quedarse en casa no existe

El Estado no garantiza un lugar en la escuela primaria a 84% de los alumnos, así que los padres tienen que escoger entre ir a trabajar y encontrar la forma de que alguien cuide a sus hijos o quedarse en casa con sus niños pero con una reducción del salario de un 16%. O sea que la opción voluntaria de la que habla el gobierno no existe”.

El representante de la Federación de padres de escuelas públicas precisa que en esta dicotomía que menoscaba el cuidado de los niños y la economía de las familias las grandes perdedoras son las madres “porque en la sociedad francesa las mujeres son las mayores víctimas de la desigualdad laboral”.

La prioridad del retorno debe ser el cuidado de los niños 

La principal prioridad de la escuela a partir de ahora y en los próximos dos meses es « psicológica. Recibir a los alumnos, escucharlos, ver cómo se encuentran” defendió el ministro de la Educación Nacional, Jean Michel Blanquer, al reabrirse las puertas de las escuelas primarias, jardines infantiles y guarderías de la educación pública.

Los sindicatos de padres consideran que, efectivamente, la prioridad del regreso a la escuela debe ser la socialización de los niños pero reclaman la inclusión en ese retorno de todos los alumnos y de todos los establecimientos públicos responsables de los niños vulnerables

El representante de la FCPE, Rodrigo Arenas, propugna porque se tengan en cuenta a los menores en dificultad y por la presencia de psicólogos escolares, educadores especializados, jueces que deben encargarse de los niños que fueron víctimas de maltrato durante la cuarentena, asistentes sociales cuyo trabajo es velar por las familias con dificultades sociales. Es decir, el personal capaz de tratar las consecuencias graves que pudo generar en los menores vulnerables este largo y difícil período de aislamiento.

“El camino del retorno a la escuela debía ser el de la socialización. Pero desafortunadamente esa no fue la elección que tomó Francia. El gobierno priorizó a los niños que permiten que sus padres regresen al trabajo. Y para aquellos cuyos hijos no tienen cupo en esta etapa de reapertura escolar, porque los establecimientos no pueden sobrepasar el número de plazas permitido, no dejó otra opción que la de que se las arreglen por su cuenta. Esa puede ser una solución. Pero arreglárselas por su cuenta no es una política de Estado” afirma Arenas.

Aumento de las desigualdades y la violencia social

Los padres de alumnos de escuelas públicas también denuncian haber sido excluidos en la toma de la decisión del retorno escolar (anunciado por el gobierno solo una semana antes de echarlo a andar) y en el diseño del complejo plan de este regreso. 

Según explica el líder del sindicato de padres de familia, los criterios de selección de los niños no están claramente definidos y se requería, durante los dos meses de cuarentena, ayudar a las localidades a evaluar escuela por escuela, así como poner a disposición los medios para la reanudación de las actividades de acuerdo a las necesidades de cada establecimiento y de cada territorio.

“Esa falta de claridad hace que se corra el riesgo de que la arbitrariedad se imponga sobre la objetividad”. Y cita el caso de una escuela en la que la directora pidió a los padres que expusieran en una carta las razones por las que consideraba que su caso era prioritario. 

“El hecho de no asociar a los padres en este proceso, como fue el caso en tres de cada cuatro escuelas, no permite dentro del barrio explicar por  qué un niño es más prioritario que otro. La ausencia de democracia escolar impide que la selección de los niños se haga de manera tranquila. Por el contrario, da pie para situaciones de oposición entre los padres y por qué no, de una cierta violencia social porque, finalmente, los padres que tienen que ir a trabajar deben encontrar la manera de guardar a sus hijos”. 

 

 

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