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Francia hoy

Francia: los detractores de la 5G alzan la voz

Audio 18:22
Gran Bretaña descartó a la empresa china Huawei para instalar las antenas 5G, por temor a un posible espionaje.
Gran Bretaña descartó a la empresa china Huawei para instalar las antenas 5G, por temor a un posible espionaje. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration
Por: Raphael Morán
28 min

El gobierno francés y los sectores industriales prometen una banda ancha mejorada y la posibilidad de conectar nuevos objetos como coches gracias a la 5G. En cambio, los detractores de esta tecnología estiman que podría vulnerar el medio ambiente, la salud y nuestros datos personales. Viaje a la galaxia de los anti 5G.

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- Por @raphamoran-

A medida que se acerca la fecha para la atribución de licencias de operación 5G, que, según el gobierno francés, debería ocurrir a finales septiembre, crece la polémica sobre la utilidad de esta tecnología.

Tras su reelección a la cabeza de la ciudad de Grenoble, el emblemático alcalde ecologista Eric Piolle cuestionó, con cierta provocación, el uso real de dicha tecnología. “La 5G servirá para mirar (videos) porno en el celular en alta definición en el ascensor. ¿Acaso es el progreso ver porno en alta definición?”, se preguntó Piolle, quien considera que la prioridad es acabar con las zonas sin cobertura de señal de comunicaciones móvil.

Países como China, Suiza o Corea del sur ya han desplegado esta nueva generación de tecnología de comunicación móvil que, según prometen sus defensores, permite descargar una película en alta definición en menos de un minuto o pilotear autos a distancia.

Otras naciones como Francia están a punto de instalar las nuevas antenas necesarias para la 5G. Sin embargo, durante los últimos meses, quizá haya visto en Facebook, Youtube o Twitter una serie de rumores conspiracionistas, difundidos incluso por personalidades como el cantante Miguel Bosé o la actriz Juliette Binoche, que afirman que esta tecnología es dañina para la salud.

Un video conspiracionista, publicado por ejemplo a finales de agosto en el Youtube francés y que suma casi 1 millón de visitas, afirma que un complot busca implantar nanopartículas en el organismo de la gente que recibirá la vacuna contra la covid-19. Unas nanopartículas que comunicarían información personal al Estado gracias a la 5G.

Una manifestantes del movimiento ecologista Extinction Rebellion en junio de 2020 en Bruselas.
Una manifestantes del movimiento ecologista Extinction Rebellion en junio de 2020 en Bruselas. KENZO TRIBOUILLARD / AFP

Esos rumores fueron desmentidos por médicos, gobiernos y medios como en Reino Unido donde se reportaron incluso agresiones a empleados de telecomunicaciones que instalan cables de Internet.

No, la 5G no tiene nada que ver con el coronavirus, ni las vacunas, ni Bill Gates. Pero al igual que muchos rumores, parte de un hecho real que luego ha sido deformado.

“Es un problema recurrente. En las redes sociales se ven cosas completamente falsas. Y no hay que mentirle a la gente porque esto perjudica nuestra lucha por una moratoria sobre la 5G. Sin embargo, hay problemas reales como la vigilancia masiva, por ejemplo”, dice a RFI Emile Meunier, el concejal ecologista de la alcaldía de París que sigue de cerca el asunto. Su partido, Europe Ecologie les Verts (EELV, que conquistó el voto de los electores en las grandes ciudades en junio) pide al Estado francés suspender la instalación de antenas de telefonía móvil 5G hasta que se conozcan los impactos reales en la salud y el medioambiente.

“No estoy diciendo que un Estado está urdiendo un complot para vigilar a sus ciudadanos”, aclara Meunier. “Pero hay que saber que "el Internet de las cosas", es decir la multiplicación de objetos conectados y con captores, sí permitirá a las empresas, y en ciertos países como China, al Estado, saber muchas más cosas sobre nuestra vida privada, y operar una forma de control. Es una realidad que combatimos.”

La promesa de una sociedad hiperconectada

En términos técnicos, la 5G funciona de la misma manera que la 4G, es decir con la emisión de ondas desde antenas, pero a través de frecuencias más elevadas. Según las autoridades francesas de salud, que concuerdan con la Organización Mundial de la Salud (leer el informe aquí), las ondas de telefonía móvil 4G y 5G no son dañinas para la salud humana. Y hasta ahora, no existe consenso científico sobre los efectos potencialmente cancerígenos de las ondas.

Ver también: Los electrosensibles temen la llegada de la tecnología 5G

Las autoridades francesas reconocen que la 5G aumentará nuestra exposición a las ondas electromagnéticas, pero aseguran que no se rebasarán los niveles recomendados por los estándares internacionales de 61 voltios por metro. A cambio, permitirá un salto tecnológico importante.

Instalación de antenas 5G en Corea del Sur.
Instalación de antenas 5G en Corea del Sur. AFP

El despliegue de la 5G significará, en primer lugar, “una banda ancha móvil mejorada”, explicó a RFI Natalia Gallón, de la empresa francesa Matooma, especializada en conectividad entre objetos. “Con la 4G, la velocidad máxima teórica de descarga es de 100 megabites por segundo. Con la 5G, esta velocidad se situará en 10 gigabites por segundo. Será 100 veces más rápida que con la tecnología actual. Por ejemplo, bajar una película de dos horas tardará menos de 4 segundos con la 5G”, ejemplifica Natalia Gallón.

Por otra parte, la quinta generación de comunicaciones inalámbricas promete aplicaciones industriales que podría revolucionar el uso de ciertos objetos y avanzar hacia el Internet de las cosas, es decir la conexión entre objetos. “Permitirá dar soporte a más de 1 millón de dispositivos conectados por metro cuadrado, mientras que la cifra es de 4000 con la 4G. Eso va a permitir desarrollar las 'smart cities'”, agregó Natalia Gallón.

Entre los usos concretos que se evocan a menudo están por ejemplo la conexión de vehículos autónomos, o de aviones; así como una mejor gestión del tráfico vehicular mediante la conexión entre los semáforos y la masa de vehículos. Conectar semáforos y autos permitiría también sincronizarlos para facilitar el paso de las ambulancias.

“Otra diferencia entre 4G y la 5G es la latencia, el tiempo que se tarda en transferir un paquete de datos dentro de la red. Se prevé que pase de 10 milisegundos a 1 milisegundo”, detalla Natalia Gallón. Tales características permitirían manejar de forma remota objetos de alta tecnología como aparatos de cirugía con un alto grado nivel de reactividad.

“Millones de smartphones serán obsoletos”

Frédéric Bordage, consultor independiente en asuntos digitales no es tan entusiasta.

“Para la gran mayoría de nuestros usos cotidianos como consultar horarios de tren o el sueldo de nuestra cuenta bancaria, no necesitamos la 5G. Esta tecnología es interesante si queremos jugar a un videojuego en streaming en la calle, por ejemplo, lo que permitirá a la industria digital incentivar nuevos usos, y generará millones de horas de utilización adicionales”, vaticina Frédéric Bordage, quien fundó la ONG Green IT que promueve el uso responsable de la tecnología.

Según el experto, “la premura del gobierno francés en instalar la 5G resulta del impacto comercial para la industria de las telecomunicaciones y los fabricantes de celulares. ¡Lo que es catastrófico con este despliegue de la 5G de manera no concertada, es que vamos a acelerar la obsolescencia de miles de millones de celulares 4G que funcionan perfectamente bien! La 5G va a reducir la duración de vida de los celulares de manera artificial”, alerta.

Escuche el audioreportaje:

¿Entonces, vale realmente la pena desplegar antenas 5G?, se le preguntó.

“No, no para los usos actuales. Es una tecnología interesante para casos muy específicos. El problema no es la tecnología en sí misma. El problema es que, en Francia, por ejemplo, los operadores van a empezar a vender planes de telefonía móvil 5G a todos los consumidores. Se va a desplegar esta tecnología en el mundo entero, a pesar de que no es absolutamente necesaria”, dijo a RFI.

Rechazo creciente contra las antenas 5G

Ante las dudas que surgieron sobre la 5G, varios alcaldes ecologistas de Francia como en Burdeos o Grenoble han pedido un debate y una suspensión del despliegue de las antenas 5G.

“Pedimos una moratoria porque Francia está a punto de desplegar la 5G pese a que no ha habido ningún debate democrático en el parlamento ni a nivel local. Nunca hemos evaluado los costos y ventajas de la 5G a pesar de los estudios que muestran que esta tecnología tendrá un costo elevadísimo: tendremos que cambiar de celulares, instalar nuevas antenas. Y es una tecnología que consume mucha energía eléctrica. La empresa China Unicom por ejemplo ha tenido que apagar algunas de las antenas 5G de noche porque generaban un consumo excesivo”, insiste Emile Meunier, concejal ecologista de París.

Empleados de telecomunicaciones instalando una antena 5 en Utah en EE.UU en 2019.
Empleados de telecomunicaciones instalando una antena 5 en Utah en EE.UU en 2019. Getty/AFP/File

Pese a que los operadores móviles garantizan que las antenas 5G consumen menos electricidad que las de cuarta generación, Meunier advierte que la 5G “va a costar muy caro en términos de emisiones de CO2 porque el consumo de datos aumenta el uso de servidores que necesitan ser refrigerados”.

Al igual que Frédéric Bordage, Meunier, denuncia el despliegue de una tecnologia cuyos beneficiarios serán, en primer lugar, las grandes corporaciones industriales. “Son las empresas como Google, Apple, Facebook y Amazon, los GAFA, los operadores móviles y de los fabricantes de autos autónomos los que impulsan la 5G para que veamos más videos en nuestros celulares, para consultar sitios webs aún más pesados y obtener más publicidad. La 5G no generará competitividad, es para incentivar a los consumidores a pasar más tiempo en sus pantallas para enriquecer a los gigantes de Internet”, denuncia este detractor de la 5G.

Pese a que la convención de ciudadanos por el clima pidió también suspender la instalación de la 5G, el gobierno de Emmanuel Macron ha mantenido su calendario. Sin esperar las conclusiones de los estudios de impacto ambiental, a finales de septiembre serán designadas las empresas encargadas de desplegar esta tecnología. Así lo aclaró la ministra Agnès Panier Runacher en agosto en la Asamblea Nacional francesa.

Una tienda del gigante chino de las telecomunicaciones Huawei presenta una etiqueta roja que dice "5G", de la red de telecomunicaciones 5G, en Pekín, el 25 de mayo de 2020.
Una tienda del gigante chino de las telecomunicaciones Huawei presenta una etiqueta roja que dice "5G", de la red de telecomunicaciones 5G, en Pekín, el 25 de mayo de 2020. AFP

“Al igual que Suecia, Finlandia, Alemania, Estados Unidos, China, Corea y Nueva Zelanda, sí, Francia va a lanzar las licitaciones para las frecuencias de 5G. (…) Y para estar al mismo nivel de los estándares de salud y de medioambiente de otros países que han lanzado esta tecnología esencial para nuestra competitividad, hemos lanzado una misión de inspección con varias agencias estatales. Lo hacemos para el país, para la industria y para los franceses.”

El asunto Huawei

A finales de agosto, los operadores de telefonía móvil anunciaron que retirarán antenas 5G de la empresa china Huawei de varias ciudades francesas en los próximos años. No por razones sanitarias sino por motivos estratégicos. Temiendo un posible espionaje de la empresa China, el gobierno francés prohibió las antenas 5G en Brest, donde se encuentra la base naval de submarinos nucleares, en Rennes, cerca de un centro de ciberseguridad y en Toulouse, cerca de la sede del constructor aeronáutico Airbus.

Reportaje audio: Raphaël Morán. Realización técnica: Jérémie Boucher

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