Saltar al contenido principal
Eutanasia

Un francés difundirá su agonía en directo tras negársele una sedación para morir

Cocq has used his plight to draw attention to the situation of terminally-ill patients in France who are unable to be allowed to die in line with their wishes
Cocq has used his plight to draw attention to the situation of terminally-ill patients in France who are unable to be allowed to die in line with their wishes AFP/File
Texto por: RFI
3 min

Un hombre de 57 años que sufre una enfermedad incurable ha decidido difundir en directo por las redes sociales su agonía hasta morir. Desde este viernes deja de alimentarse después de que el presidente Emmanuel Macron le comunicara que no le puede ayudar porque las leyes francesas no lo permiten. Pedía una sedación para poder morir dignamente. 

Anuncios

Alain Cocq sufre desde los 23 años una enfermedad que no tiene nombre. Se la descubrieron cuando lo operaron tras resbalar y dislocarse una rodilla. Entonces los cirujanos vieron que no fluía ni una gota de sangre. Sufría de "isquemia": "paro o insuficiencia de la circulación sanguínea en un tejido o un órgano". En los últimos años le han operado nueve veces y sus órganos están dejando de funcionar. Ya no puede ir ni en silla de ruedas y está postrado en su cama. El dolor que sufre con "descargas eléctricas cada dos o tres segundos" es insoportable, según explica.  

"He decidido decir basta", confesaba recientemente a la agencia de noticias francesa AFP desde su casa en Dijon. "Ya no tengo una vida digna", se lamentaba.

Durante años militó por los derechos de las personas con discapacidad y por una muerte digna con giras por Francia y Europa, fue hasta el Tribunal europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo y la ONU en Ginebra. Insiste en que no pide el suicidio asistido ni la eutanasia, sino una sedación paliativa profunda. Pero la ley actual francesa, ley Leonetti de 2016, no lo permite, sólo autoriza este tipo de sedación a pocas horas de una muerte certera. 

Cocq ha pedido ayuda incluso hasta al presidente Emmanuel Macron para que un médico le recete un barbitúrico, pero le respondió que los presidentes no están por encima de la ley. "No le puedo pedir a nadie que se salte la ley", le escribe en una carta. 

A falta de que alguien le ayude, Cocq ha decidido dejarse morir. Es por ello que desde este viernes por la noche dejará de alimentarse y difundirá su agonía por Facebook. Su última batalla, dice, un gesto militante. "Quiero mostrar al mundo que Francia no permite morir dignamente a la gente", afirma. De esta manera, espera que se relance el debate sobre una muerte digna y pueda adoptarse una nueva ley para evitar "sufrimientos inhumanos". 

La eutanasia es ilegal en Francia como en la mayoría del mundo. En Europa sólo es legal en Bélgica, Luxemburgo y Holanda, en otros países se regula como eutanasia pasiva o suicidio asistido como en Suiza o Alemania. 

En las últimos años, enfermos incurables han mediatizado en Francia sus casos y el derecho a morir dignamente. Vincent Humbert, tetraplégico, ciego y mudo, pedía a Jacques Chirac en 2003 su derecho a morir. En 2017, la escritora Anne Bert, enferma de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), viajó a Bélgica antes de que su estado se deteriorara donde recibió una inyección letal. (con AFP)

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.